La Paz. La política de nacionalización de los hidrocarburos desde mayo de 2006 hasta 2012 ha captado para Bolivia US$16.745 millones por renta petrolera, los mayores ingresos de toda su historia económica, reportó un informe de la estatal petrolera YPFB.

Este monto total es el resultado de la sumatoria de los ingresos generados por la actividad de comercialización de hidrocarburos entre 2006 a 2012, además de otros impuestos nacionales deducidos de la actividad económica,especifica el informe.

El mandatario boliviano Evo Morales destacó como una fecha histórica la decisión de su gobierno, los movimientos sociales, Fuerzas Armadas, Policía y el pueblo boliviano en general de encarar el proceso de recuperación de los recursos naturales, que se inició precisamente el 1 de mayo de 2006.

"Imagínense, hermanas y hermanos trabajadores, si no se nacionalizaba, especialmente los hidrocarburos, la plata que viene de este recurso natural, hubieran seguido yéndose afuera, en algunos pocos bolsillos de las transnacionales", recordó en su discurso de homenaje a los trabajadores y en conmemoración al proceso de nacionalización que encaró su gobierno.

Recordó que la renta petrolera 2005, era de US$300 millones y en 2012 se logró el ingresos de US$4.500 millones. Además confirmó que para este año se prevé un ingreso por renta petrolera de US$5.000 millones.

De acuerdo a informes de la estatal petrolera, la renta petrolera obtenida en el periodo mencionado, bajo administración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), como brazo operativo de la nacionalización, es superior en 908%, a los cinco años precedentes de privatización y capitalización de la industria petrolera boliviana.

Del total del ingreso histórico obtenido, en IDH se distribuyeron US$7.311,3 millones; regalías 4.114 millones; participaciones YPFB 3.049,7 millones; patentes, 51,6 millones; Impuestos Upstream y otros, US$2.217,9 millones, de acuerdo a los registros estadísticos de la estatal petrolera.

Durante la etapa neoliberal, en cinco años antes del gobierno de Morales, con la vigencia de la antigua Ley de Hidrocarburos N 1689 que avaló la capitalización y/o privatización de la industria petrolera que redujo a YPFB a condición "residual", los ingresos para el Estado apenas alcanzaron a US$1.661 millones, garantizando para el sector privado transnacional una mayor participación, dentro de un esquema que le otorgaba la propiedad sobre los recursos naturales.

La renta petrolera obtenida en todo el proceso de la Nacionalización supera en más de diez veces las ganancias del período de privatización neoliberal.

"Quienes afirman que no hay nacionalización se equivocan", destacó Morales.

Con la reforma estructural impulsada por Evo Morales Ayma en el Parlamento en 2005, se aprobó la Ley de Hidrocarburos N 3058 que introdujo, desde ese año la obligación de pago de 32% por concepto del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y 18% por Regalías y Participaciones, sumando ambos ítems 50% a favor del Estado.