Sao Paulo. Bolivia indemnizará a la empresa brasileña OAS por la cancelación de un contrato de US$415 millones para construir una carretera paralizada por protestas indígenas, dijo este lunes el estatal Banco Nacional de Desarrollo Social brasileño (BNDES).

La compensación, cuyo monto no fue revelado, cierra una disputa de un año y medio que significó un tropiezo para el agresivo avance de las constructoras brasileñas por América Latina.

"El gobierno boliviano y OAS llegaron a un acuerdo sobre el monto de las indemnizaciones recíprocas que debían ser pagadas", dijo a Reuters la superintendente de comercio exterior del Bndes, Luciene Machado.

"El acuerdo fue cerrado a comienzos de este año tras negociaciones durante todo el segundo semestre del 2012", añadió.

El Bndes debía financiar el 80% de la carretera de unos 300 kilómetros, parte de los esfuerzos de Brasil por abrir una salida al Pacífico para sus exportaciones a China.

Machado dijo desconocer el monto de las indemnizaciones y ejecutivos de OAS no estuvieron inmediatamente disponibles para comentar sobre el acuerdo.

El diario brasileño Valor Económico reportó recientemente que OAS pedía 197 millones de dólares como compensación por las obras ya realizadas.

No quedó inmediatamente claro si el acuerdo alcanzado este mes incluye el pago de compensaciones de OAS al Gobierno de Bolivia, que adelantó un 20 por ciento del financiamiento para cubrir gastos como la compra de materiales.

Según una copia del contrato colgada en la página web de la estatal Administración Boliviana de Carreteras, OAS depositó garantías por 29 millones de dólares que podrían ser ejecutadas en caso de un incumplimiento de contrato.

La constructora brasileña suspendió las obras a fines del 2011 ante las protestas por el impacto ambiental que ocasionaría un tramo de la carretera que debía atravesar un parque nacional habitado por unos 13.000 indígenas.

Los disturbios y marchas contra la obra estremecieron al Gobierno de Evo Morales, enfrentando al primer presidente indígena de Bolivia con su poderosa base electoral.

El Gobierno brasileño intervino entre bastidores para tratar de destrabar las obras, pero en abril del 2012 Bolivia canceló el proyecto de OAS alegando incumplimiento de contrato.

La disputa expuso la tensión frente a la expansión de las constructoras brasileñas en América Latina que, financiadas por créditos del BNDES, han arrasado con licitaciones para levantar carreteras, puentes, líneas de metro y gasoductos desde América Central hasta la Patagonia.

Machado dijo que el banco de desarrollo brasileño no perdió ni un centavo en Bolivia y que el episodio no afectaría a otros proyectos en el país.

"Desde el punto de vista de financiamiento no hubo ninguna repercusión, porque no hubo desembolsos", dijo la ejecutiva.