El ministro de Minería y Metalurgia, José Pimentel, exigió que la empresa india Jindal Steel Bolivia (JSB) explicite si se ha decidido a conciliar con el gobierno boliviano o romper el contrato e ingresar a la fase de tribunales, en el que presentaría una demanda por US$800 millones contre JSB.

El monto de la demanda se explicaría por los US$600 millones que la empresa india dejaría de invertir en sus dos primeros años en territorio boliviano y US$200 millones estimado en ganancias anuales para el estado, de acuerdo a laprensa.com.bo

El conflicto se origina porque Jindal -que comprometió una inversión de US$ 2.100 millones para explotar el yacimiento de hierro del Mutún- se quejó por no recibir las 1.500 hectáreas sobre las cuales debía operar.. El Gobierno aseguró que sí cumplió la entrega. Así las cosas, el gobierno decidió ejecutar dos boletas de garantía (US$18 millones) porque éstas no fueron renovadas a tiempo.

La empresa india amenazó con plantear un arbitraje internacional si no se le devolvía el monto ejecutado. No obstante, expresó que desea continuar con el proyecto, para lo cual aseguró que tiene respaldo económico de su matriz.

La Jindal presentó este martes un amparo constitucional en contra del cobro de los 18 millones de dólares de las boletas de garantía, porque lo considera ilegal. Pero simultáneamente, el superintendente de Jindal, René Soria Galvarro, anunció su intención de continuar con el contrato y con las inversiones en el cerro del Mutún.

Para Pimentel, ésta es una posición ambivalente, pues por un lado la compañía solicita conciliación y por el otro va a juicio.