“Las convocatorias se han caído por unos temas básicamente administrativos. Hay algunos, y es comprensible, equipos jurídicos que son muy minuciosos, muy detallistas y como la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz es como una guillotina han sido muy cuidadosos y por eso la convocatoria se ha caído”, señaló.

En consecuencia, el Gobierno alista la contratación directa de una firma internacional, una de las más reconocidas del orbe para hacer esa labor, precisó García.

“Tiene que ser en las siguientes semanas que ya se adjudique porque es, si no me equivoco, la segunda convocatoria y ante la segunda que se cae entonces tiene que haber una adjudicación”, sostuvo.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) había lanzado la licitación pública internacional para ese fin en primera instancia a mediados de octubre de este año y después a principios de diciembre sin resultados exitosos.

A Bolivia le urge ese informe para renegociar sus contratos de gas natural con sus principales compradores que son Argentina y Brasil.

La tareas que se encomendarán a la empresa certificadora es hacer un informe sobre los volúmenes y reservas por categoría y por producto —gas de separador, gas de venta, condensado, petróleo, gasolina y GLP—, sus parámetros petrofísicos y de reservorio, empleados para el cálculo de Reservas.

Además, debe entregar pronósticos de producción para campos gasíferos y petrolíferos, considerando para cada reservorio las reservas probadas desarrolladas, reservas probadas desarrolladas más las no desarrolladas; reservas probables y reservas Posibles.

En 2006, 2007 y 2008, YPFB declaró desierta la licitación para la cuantificación de reservas; en 2009 la empresa Ryder Scott certificó 9,94 trillones de pies cúbicos (TCF).

Tras ese trienio se activó la segunda campaña exploratoria hasta 2013, cuando se hizo la siguiente certificación de reservas con la empresa GLJ, que cuantificó 10,45 TCF.

García ofrece a CEO’s de petroleras del mundo una Bolivia confiable y de sostenido crecimiento para la inversión

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, afirmó en una anterior oportunidad que “actualmente tenemos cuantificado alrededor de 10 TCFteniendo un factor de reposición mayor a 1 TCF anual, lo que significa reponer e incrementar las reservas”.

Una premisa que fue confirmada por García este miércoles tras afirmar que en el Gobierno hay mucho optimismo porque los datos preliminares dan cuenta de que se mantiene “un crecimiento de reservas “por encima del consumo”.

“Consumimos anualmente 0,6 o 0,7 TCF por año, pero estamos reponiendo. La tasa de reposición es 0,8 a 0,9 TCF año, esos son nuestros cálculos”, sostuvo, sin embargo aclaró que “el resultado final nos lo van a dar estas empresas prestigiosas en los siguientes meses” y será de conocimiento público.

A Bolivia le urge ese informe para renegociar sus contratos de gas natural con sus principales compradores que son Argentina y Brasil. De hecho, Sánchez anunció que en enero de 2018 una misión boliviana viajará hasta los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul para negociar la venta del energético.