Una producción de casi 193 mil toneladas tuvo Bolivia en 2009, cubriendo sólo el 30% de su demanda interna, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo).

Ello implicó que las poco más de las 450 mil toneladas restantes se importaron con un costo de US$115,2 millones, incluyendo la introducción de 45 mil 897 toneladas métricas de grano y 301 mil 308 toneladas de harina de trigo.

“Esperamos que no pase mucho tiempo para que Bolivia pueda producir todo lo que requiere de este cereal”, señaló el presidente de la organización, Demetrio Pérez, al destacar la importancia de las ferias en el día nacional del trigo, que se celebra este viernes en Bolivia, de acuerdo a El Diario.

Sin embargo, “cuando se comenzó a sembrar trigo se cultivaba menos de 10 mil hectáreas”, recuerda el informe de Anapo al señalar que en la campaña de 1998 la enfermedad Pyricularia provocó la pérdida de casi la totalidad de la producción.

A causa de este patógeno el año siguiente, 1999, el cultivo de trigo bajó a tan sólo 37 mil hectáreas. En 1998 se sembraron 90 mil hectáreas de este grano. “Con el lanzamiento de las nuevas variedades tolerantes a la Pyricularia, nuevamente el cultivo del trigo está subiendo”, destaca.

El récord de cultivo y producción se registró en 1997, ese año se sembraron en 112 mil 250 hectáreas cosechando 120 mil 414 toneladas métricas. Sin embargo, el rendimiento no fue el mejor, llegó a 1,07 toneladas por hectárea, en tanto que en las gestiones 2004 y 2009 llegó a 2,09 T/Ha, en tanto que en 1990 y 2000 registró 1,62 T/Ha.

La producción superior a 100 mil toneladas métricas fue alcanzada en 1996 con 100. 450 TM, en 1997 con 120.414 TM, el 2006 llegó a 100.810 TM, el 2007 a 102.740 TM, el 2008 a 140.600 TM y el 2009 a 192.887 TM.