El presidente Evo Morales participó de la firma del contrato por US$124 millones, de un total de US$235 millones, para la construcción de la hidroeléctrica San José, en Cochabamba, y perfiló hasta el 2020 consolidar toda una infraestructura de generación de electricidad capaz de atender la demanda interna y generar hasta 1.000 megavatios excedentes para la exportación.

“Con esta nueva planta hidroeléctrica, Cochabamba va a seguir ocupando el primer lugar en generación de energía para Bolivia”, afirmó y añadió que el proyecto será ejecutado en tres fases y alimentará al Sistema Interconectado (SIN) con 124 megavatios (MW), a través de las nuevas centrales San José 1, con 55 MW y San José 2, con 69 MW.

El contrato fue firmado con la empresa nacionalizada Corani, filial de ENDE, y la empresa china Sinohydro. El emprendimiento deberá entrar en operaciones en 2018, explicó Morales y advirtió a las adjudicatarias con ejecutar las boletas de garantías en caso de incumplir con los compromisos asumidos en el contrato.

El proyecto comprende la construcción de obras civiles, embalse de regulación, red vial y tres túneles de conducción, entre otros. La supervisión del proyecto estará a cargo del Consorcio Ainactive - Geoconsult, mientras que Empresa Eléctrica Corani S. A. se hará cargo de la Fiscalización, según informó el Ministerio de Comunicación.

El costo total será de US$235 millones, de los cuales US$124 millones serán ejecutados en la primer fase por la empresa china adjudicataria; US$80 millones en la segunda fase, en proceso de licitación, y los restantes US$16 millones en una tercera que comprende obras como construcción de subestaciones.

El Proyecto Hidroeléctrico San José ha sido concebido para aprovechar las aguas turbinadas provenientes de las centrales hidroeléctricas de Corani y Santa Isabel así como el aprovechamiento adicional de las aguas de las subcuencas del sistema hídrico de la región.

Bolivia requiere de 1.200 megavatios para abastecer el mercado interno. “Hay una política, programas y proyectos para generar más energía para exportar, serán más ingresos no solamente para seguir ampliando nuestras plantas hidroeléctricas sino también, saben, la riqueza se socializa y democratiza”, destacó.

Informó de la proyección del Gobierno para lograr en 2020 hasta 1.000 megavatios para la exportación, aunque el deseo –sostuvo- es producir 2.000 MW. "Nuestra responsabilidad es acelerar la inversión para generar energía y divisas".