La Paz. Bolivia dijo este lunes que acelerará la devolución de inversiones a contratistas que descubran nuevas reservas de gas y petróleo, en un esfuerzo por potenciar a una industria energética nacionalizada que no puede satisfacer la demanda interna de combustibles.

El incentivo alcanzará sólo a las inversiones en exploración que den resultados positivos y deriven en contratos de explotación de nuevos yacimientos, dijo el presidente de la petrolera estatal YPFB, Carlos Villegas, a corresponsales extranjeros.

La medida es, por ahora, el único incentivo definido por el Gobierno izquierdista del presidente Evo Morales desde que anunciara a principios de año que estudiaría formas de alentar las inversiones, que hace apenas dos años comenzaron a recuperarse tras una caída acentuada por la nacionalización del 2006.

"El compromiso es de devolución, entre cinco y 10 años, de la inversión que se realice en exploración. Solamente esa devolución es en la medida en que la exploración sea positiva. Si el resultado es un pozo seco, no se devuelve nada", dijo Villegas.

"Esto ha generado mucho interés porque es muy raro que un país devuelva inversiones en tan poco tiempo. Generalmente, se lo hace a lo largo de la vida útil de un proyecto que es de más de 30 años", señaló el presidente de YPFB.

La producción de hidrocarburos líquidos -crudo, condensado y gasolinas naturales- es de unos 40.000 barriles diarios, ligeramente por debajo del consumo local. Bolivia compra 300.000 barriles mensuales de diésel de Venezuela.

El déficit crónico de la oferta interna de combustibles líquidos, especialmente diésel, estalló en una crisis entre fines del 2010 y principios de este año, cuando el Gobierno intentó sin éxito elevar hasta en un 87 por ciento los precios de los combustibles.

El llamado "gasolinazo" fue dejado sin efecto tras una ola de alzas de precios y protestas sociales, ante lo cual Morales dijo que YPFB estudiaría incentivos para acelerar exploraciones y subir la producción, no sólo de gas sino también de crudo.

Villegas remarcó que el plan no alterará el modelo petrolero impuesto por la nacionalización, que privó a las transnacionales contratistas de la propiedad de la producción y las convirtió en proveedoras de servicios de YPFB.

El funcionario afirmó que el plan de devolución inmediata de inversiones no se aplica a proyectos antiguos, pero ya forma parte de los contratos de exploración suscritos recientemente con GTLI, controlada en Bolivia por el grupo indio Jindal, y con la compañía china Eastern Petroleum and Gas.

Villegas señaló que gran parte de los 1.814 millones de dólares que la industria de hidrocarburos de Bolivia -incluidos YPFB y las firmas extranjeras contratistas- invierte este año es en proyectos vinculados con el aumento a corto plazo de la producción de gas.

Esas inversiones mejoran ampliamente las cifras de los dos años anteriores: 650 millones de dólares en el 2009 y 740 millones en el 2010.

Villegas confió en que la nueva estrategia permitirá a Bolivia superar su meta de incrementar a por lo menos 70 millones de metros cúbicos diarios (mmcd) su producción de gas natural, desde los 45 mmcd actuales, que se destinan en gran parte a los mercados de Argentina y Brasil.