El presidente Evo Morales inauguró la planta termoeléctrica de Entre Ríos, la que inyectará una capacidad de 104 megawatts al Sistema Interconectado Nacional (SIN), lo que evitará que el país sufra de un racionamiento de energía y además da cuenta de que Bolivia puede satisfacer una posible demanda externa.

En el acto oficial participaron autoridades del ministerio de hidrocarburos, pero además ejecutivos de la Empresa Nacional de Electricidad (Ende) y de Petróleos Venezuela.

De acuerdo a Morales, según publicó La Razón, la oferta de energía se incrementará en dos años, sobre todo cuando se ponga en funcionamiento la planta termoeléctrica El Chaco tarijeño y otros proyectos de generación geotérmica y eólica que se impulsan.

Entre Ríos ya tuvo su primera prueba de funcionamiento y los cuatro turbogeneradores con los que comenzó a operar, demandan 20 millones de pies cúbicos por día de gas. 

El presidente de Ende, Rafael Alarcón dijo que la concreción del proyecto es un sueño que comenzó a plasmarse el 2006, con el objetivo de asegurar el acceso a la electricidad y la construcción habría comenzado en septiembre del 2009, con la llegada de los dos primeros turbogeneradores de procedencia sueca.

“Para los bolivianos, la planta debe ser un orgullo, rompimos el mito de ejecutar obras llave en mano, se hicieron cinco contratos y la responsable de integrar los equipos fue Ende-Andina. Hemos demostrado que tenemos personal calificado y estamos formando nuevas generaciones de ingenieros, el promedio de edad del personal que estuvo en la construcción es 30 años”, dijo el presidente de Ende-Andina, Hugo Villarroel al diario.