La Paz. Bolivia anunció este martes que concluyó el tendido de un nuevo gasoducto hacia Argentina por el que podrá bombear en los próximos años hasta 27,7 millones de metros cúbicos diarios (mcd) de gas natural.

La tubería de 32 pulgadas de diámetro y 43 kilómetros de longitud, crucial para el abastecimiento a un futuro gran gasoducto en el noreste argentino, será puesta en operación en la última semana de junio por los presidentes Evo Morales y Cristina Fernández.

"Quedan pendientes actividades de obras civiles, restauración de derechos de vías y otros trabajos de terminación que no afectan la operación del ducto", dijo en un comunicado YPFB Transporte, unidad de la corporación petrolera estatal YPFB.

La obra de US$29,3 millones, financiada directamente por ambos países, fue ejecutada en cumplimiento de un contrato del 2006, enmendado el 2010, por el cual Bolivia se comprometió a incrementar sus ventas de gas al país vecino hasta 27,7 mmcd hacia fines de esta década, desde el máximo actual de 7,7 mmcd.

Esto convertirá a Argentina en un cliente energético tan importante como Brasil, que actualmente recibe hasta 32 mmcd de Bolivia, en el principal negocio internacional de la industria de hidrocarburos nacionalizada en el 2006 por el presidente izquierdista Evo Morales.

La producción adicional de gas necesaria para Argentina será aportada principalmente por la española Repsol-YPF, que ejecuta ya proyectos por 1.500 millones de dólares, y la firma francesa Total, que anunció planes a mediano plazo de hasta 1.000 millones de dólares.

Petrobras seguirá operando en Bolivia como el principal productor de gas que bombea al mercado brasileño, según planes divulgados previamente por YPFB.

El nuevo ducto -de 13 kilómetros en Bolivia y 30 kilómetros en Argentina- fue tendido entre la región productora del Chaco, en territorio boliviano, y la planta de gas de Campo Durán, en el norte argentino, dijo YPFB Transporte.

Las exportaciones de gas natural a Argentina y Brasil alcanzaron en el 2010 un valor de 2.800 millones de dólares, que representaron el 40 por ciento de las ventas totales de Bolivia al extranjero.