La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales inauguró este miércoles, en el Ingenio Azucarero Guabirá en Santa Cruz (este), la producción de alcohol anhidro-etanol, que permite a su país oficialmente ingresar a la era del biocombustible.

"La proyección es que en septiembre este biocombustible esté en los surtidores bolivianos; sin duda, será una alternativa importante sin dejar de lado la producción de diésel y gasolina para cubrir la demanda de 1,8 millones de vehículos en todo el país", afirmó Morales en el acto realizado en Guabirá, ubicado a 55 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz.

Morales destacó que los empresarios cañeros, dos meses después de haber suscrito un convenio con el gobierno, comenzaron a elaborar el etanol que permitirá aplicar esa alternativa de combustible más limpio y seguro.

El Ingenio Azucarero Guabirá ya está listo para la  producción del etanol que será entregado a la petrolera estatal YPFB en el marco del convenio firmado entre los empresarios privados, la empresa estatal y el gobierno.

De esta manera, se inicia el proceso para la fabricación del combustible verde en el que se mezclará el etanol como aditivo a la gasolina.

"La proyección es que en septiembre este biocombustible esté en los surtidores bolivianos; sin duda, será una alternativa importante sin dejar de lado la producción de diésel y gasolina". Evo Morales.

Con este proyecto público-privado se estima una producción de 380 millones de litros de etanol hasta 2025, y una inversión privada del complejo cañero-azucarero de US$1.600 millones.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, explicó que el etanol es un combustible de origen vegetal, que se produce a partir de la fermentación de materia orgánica y rica en azúcar (caña, maíz, sorgo, etc.), así como de la transformación en azúcar del almidón presente en los cereales. Se utiliza como aditivo a la gasolina.

Manifestó que el impacto de incorporar el etanol a la matriz energética nacional en los próximos ocho años trascenderá en un crecimiento del área cañera cultivada de 150.000 a 305.000 hectáreas, la sustitución de 380 millones de litros de gasolina por etanol, el ingreso de US$480 millones a las cuentas públicas, unos 27.000 empleos directos e indirectos, y mitigar un 6% la contaminación de emisiones de CO2.

El proyecto beneficiará a más de 1.500 agricultores cañeros, que incrementarán la producción de sus cultivos y recibirán un mejor precio por el litro de alcohol de exportación y el litro de alcohol destinado al bioetanol.

Según el ministro, Guabirá y la Asociación de Importadores acordaron realizar una prueba piloto, para ver el rendimiento de biocombustible en 100 vehículos, y demostrar que el 90% de los motorizados en todo el país están aptos para el uso de ese nuevo producto.