La Paz. La empresa Jindal Steel Bolivia (JSB) tiene previsto generar al menos 5.000 empleos directos en los próximos cinco años, como parte del proyecto de explotación de hierro del Mutún. La firma india contratará con prioridad a personal de la provincia Germán Busch (Santa Cruz), donde se halla el yacimiento minero.

"La primera fase (del proyecto), que abarca un período de cinco años (hasta el 2015), contempla —si mal no recuerdo— un total de 5.000 trabajadores directos y generará, con el flujo de contratistas y empresas, alrededor de 30.000 (empleos) indirectos", dijo el gerente de Asuntos Jurídicos de Jindal, Jorge Gallardo.

En la contratación de personal, aseveró, "la prioridad será para la gente del lugar, de la provincia Germán Busch. Cuando se cumplan las expectativas de dicha población, se contratará a gente del interior, porque nuestro compromiso es contratar a 95% de personal boliviano".

Un grupo de mineros oriundos de Oruro y miembros de la Asociación de Desocupados de ese departamento arribó el 30 de agosto al municipio de Puerto Suárez. El sector demanda trabajar en el Mutún, afirma el diario La Razón.

A decir de Gallardo, la generación de fuentes laborales "vendrá paulatinamente en base a los avances que se hagan en el complejo minero siderúrgico. A partir de ahora se va a empezar a ver un mayor flujo (de personal) en función de los requerimientos y del plan de inversión aprobado". En un principio, señaló, los empleos se crearán dentro de la etapa de minería y —posteriormente— para la fabricación de productos con valor agregado. "El compromiso de Jindal es producir acero desde el segundo semestre del 2014", reiteró el gerente.

Inversiones. Gallardo anunció que la próxima semana "celebraremos el inicio de obras e inversiones en el lugar". El día exacto, añadió, depende de la agenda de las autoridades de gobierno invitadas al acto.

El desarrollo del proyecto siderúrgico ha sufrido retrasos debido a la falta de saneamiento en los predios de la concesión y a controversias entre la empresa y el Estado, como la surgida por la ejecución de las garantías de Jindal por US$18 millones.

Gallardo sostuvo que se continuará negociando la provisión de las plantas de producción de hierro y acero y que la firma no tiene objeción en renovar las boletas de garantía por la misma cantidad de dinero.

No obstante, el ejecutivo identificó  temas aún pendientes: la conformidad del gobierno con el texto de las nuevas boletas, el acta de entrega del predio Santa Ana (aún ocupado), la entrega de los predios de Ongole y la protocolización de un acuerdo suscrito por ambas partes el 14 de junio.

"En el primer año, la inversión será de alrededor de US$280 millones", sostuvo Gallardo. Ese monto, precisó, se erogará en lo que resta de este año y durante el 2011. "El plan de inversión aprobado el 13 de marzo se mantiene, solamente se va a ajustar la inversión del primer año con relación al segundo, pero no va a haber ninguna otra variación", complementó.

Con los US$280 millones, detalló, se harán obras iniciales de infraestructura y se efectuarán los pedidos para el diseño y fabricación de las plantas que contempla el proyecto: una termoeléctrica, la de concentración de hierro, la de peletización, la de reducción directa y la siderúrgica.