Bonn, Alemania. Bolivia dijo que planteará esta semana a Naciones Unidas la adopción de un impuesto voluntario sobre las transacciones internacionales destinado a recaudar dinero para la lucha contra el calentamiento global.

El impuesto, al que podrían someterse todos los países, traspasaría el 0,01% de "todo el dinero que ingresa al país" a un fondo internacional de apoyo a países en desarrollo, indicó en conferencia de prensa Pablo Solón, principal negociador boliviano en una conferencia climática de la ONU en Bonn.

La iniciativa apunta a recaudar US$100.000 millones por año en financiamiento internacional hacia el 2020, que ayudaría a los países pobres a adaptarse al cambio climático y reducir sus emisiones de carbono.

"En vez de esperar deberíamos producir nuevas formas concretas de financiamiento", dijo Solón.

Más de 190 países se comprometieron en el 2009 a aportar US$30.000 millones hacia el año 2012 y hasta US$100.000 millones hacia el 2020.

Sin embargo, hasta ahora no se ha decidido cómo será obtenido ese dinero, para frustración de los negociadores de muchos países en desarrollo.

"Los famosos US$30.000 millones no llegan a los países en desarrollo, entonces ¿cómo podemos creer en (la promesa de) US$100.000 millones?", cuestionó el embajador de Bolivia, país que ha mantenido hasta ahora el rechazo más duro a las promesas de los países ricos, por considerarlas insuficientes.

El negociador agregó que el fondo debería financiar medidas de reducción de las emisiones de carbono, como la deforestación.