La Paz. El gobierno de Bolivia dijo el jueves que estaba "predispuesto" a considerar una eventual indemnización a la compañía canadiense South American Silver por la nacionalización de su proyecto minero Mallku Khota, anunciada dos días antes por el presidente Evo Morales.

El anuncio fue hecho en respuesta a un anuncio de South American Silver (SAS) de que defendería en ámbitos legales y diplomáticos sus derechos en la prometedora mina de plata, indio y galio en cuya exploración dijo que invirtió hasta ahora US$16 millones.

"El Estado está predispuesto a reponer, una vez verificados, los costos (de) la exploración que se ha avanzado hasta el día de hoy", dijo el vicepresidente Alvaro García, mientras las acciones de SAS en Toronto se recuperaban tras haber caído casi 25% el miércoles por el anuncio de nacionalización.

La reversión a dominio estatal de la concesión minera fue decidida el martes por el líder izquierdista Morales para poner fin a una protesta de indígenas del altiplano occidental, que incluyó el secuestro de cinco empleados de SAS.

La anulación de la concesión de Mallku Khota, que debe ser aprobada mediante un decreto supremo, fue decidida menos de un mes después de la nacionalización de una mina de estaño y zinc del grupo suizo Glencore, en el marco de la estatización de la economía que impulsa Morales desde que asumió en el 2006.

"Ahora estamos en tiempos de Evo Morales y si hay que invertir 500, 700 ó US$1.000 millones para una obra de gran escala en Mallku Khota, que dé beneficios a Bolivia, el Estado está preparado y capacitado para hacerlo". Álvaro García.

García advirtió que la eventual indemnización a SAS sería muy inferior a los US$16 millones señalados por la compañía, que controlaba el yacimiento desde el 2006, en sucesión de la también canadiense General Minerals Corporation.

"Nuestros cálculos hablan de dos, tres millones de dólares", señaló, remarcando que la concesión minera de Mallku Khota a los canadienses databa de "tiempos en que había un Estado anémico, débil, raquítico, sin capacidad de hacer nada".

"Ahora estamos en tiempos de Evo Morales y si hay que invertir 500, 700 ó US$1.000 millones para una obra de gran escala en Mallku Khota, que dé beneficios a Bolivia, el Estado está preparado y capacitado para hacerlo", agregó, en alusión al gran aumento de las reservas internacionales del país bajo el mando de Morales, hasta casi US$13.000 millones.

La potencial inversión pública mencionada por García estaba en línea con proyecciones divulgadas previamente por SAS, que dijo que en Mallku Khota podría desarrollarse una mina de clase mundial.

SAS espera aviso. El vicepresidente de exploración de SAS y presidente de la filial boliviana de esa compañía, Felipe Malbrán, dijo el jueves en La Paz que esperaba reunirse "pronto" con el Gobierno.

"Básicamente nosotros no tenemos ninguna notificación oficial (...), estamos analizando los caminos a seguir y estaríamos abiertos a tener conversaciones con el gobierno", dijo en una conferencia de prensa.

Señaló que SAS estaba "decepcionada" por el abrupto fin del proyecto que había impulsado como uno de sus principales emprendimientos en Sudamérica.

Malbrán añadió que eventualmente SAS demandaría una "indemnización justa".