El Gobierno cobrará US$154 millones por las boletas de garantía de la española Corsán Corviam que abandonó las obras de la vía Ixiamas-San Buenaventura y la hidroeléctrica Miguillas. El presidente Evo Morales dijo este lunes que el Estado no saldrá afectado.

“Tuve reuniones cerradas con algunos ministros y autoridades; lo que me informan es que corresponde ejecutar la boleta de garantía. El Estado, ni en tema de hidrocarburos (sic), ni en construcción de caminos perderá económicamente, pero sí vamos a perder tiempo. Lamento mucho”, sostuvo Morales en rueda de prensa.

No obstante, el Jefe del Estado aseguró que su despacho siempre está abierto a sostener reuniones con las representaciones diplomáticas de los países de origen de las firmas que tiene contratos con el Estado boliviano con el fin de acompañar la concreción de los proyectos.

“Que sus empresa cumplan y que den buen a imagen a su país y que no hagan mucho daño como lo está haciendo la empresa (Corsán) a España”, reclamó.

Las boletas de garantía de la empresa, en ambos casos, cubren los montos de los anticipos entregados por el Gobierno por lo que está garantizada la ejecución total de los proyectos.

Según datos del Ministerio de Energía, en el caso de la hidroeléctrica, las boletas de garantía suman US$120 millones. Asimismo, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó que las boletas de la carretera Ixiamas-San Buenaventura suman US$34 millones.

El 4 de este mes, el ministro de Energía, Rafael Alarcón, informó que la empresa incumplió con el contrato de la hidroeléctrica Miguillas, por lo que se le envió una nota de intención de rescisión del contrato, posterior a lo cual la empresa española abandonó las obras.