Desde el 1 de enero de este año, alrededor de 5.875 usuarios  que viven en áreas rurales en los departamentos del Beni y el norte de La Paz en Bolivia se benefician con una rebaja de hasta un 38,5% en su factura por el consumo mensual de  energía eléctrica.

Así lo confirmó el director ejecutivo de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Electricidad (AE), Nelson Caballero. Desde este mes y hasta el 2014, los pobladores que viven en localidades rurales pagarán por la electricidad en promedio hasta 1,75 bolivianos por kilovatio hora (Kwh/mes) consumido. Hasta el año pasado cancelaban por el servicio 2,30 bolivianos por Kwh/ mes.

“El impacto social de esta medida es definitivamente importante, pues las rebajas a las tarifas de electricidad van de entre el 20,5 al 38,5% para la categoría residencial”, explicó. “En los denominados sistemas aislados y menores estamos empeñados en abaratar la electricidad, pero fundamentalmente facilitar el acceso de la población de escasos recursos económicos al servicio”, afirmó Caballero.

Beneficio. En Beni, el número de consumidores de la categoría domiciliaria que fueron beneficiados con la rebaja de tarifas eléctricas llega a 5.122 y están ubicados en Reyes (13,1% de rebaja), Rurrenabaque (24,1%), Santa Rosa (33,1%).

En la población de San Buenaventura la disminución en la facturación que asciende a 20,4% beneficiará a 753 usuarios, mientras que en el norte de La Paz los pobladores pagarán un 24,4% menos en su factura mensual.

“La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Electricidad está trabajando, desde hace más de un año, en políticas de Estado que reflejen, con resultados concretos, el acceso a la electricidad con criterios de universalidad, responsabilidad, pero sobre todo accesibilidad”, dijo Caballero.

La posibilidad de bajar más aún la tarifa eléctrica está abierta con la interconexión de las poblaciones beneficiadas a la Línea Caranavi-Trinidad, que es el próximo objetivo a corto plazo. La reducción del costo por la prestación del servicio eléctrico emerge de la revisión ordinaria de tarifas que aprobó la AE en diciembre del año pasado.