La Paz. Bolivia inició este martes el proceso de rescisión de un contrato con la empresa brasileña OAS para la construcción de una carretera en la selva amazónica del centro del país, un proyecto que provocó fuertes protestas de grupos indígenas contra el gobierno de Morales.

El presidente Evo Morales transmitió la decisión, 15 días antes de una anunciada segunda marcha indígena en rechazo al proyecto vial de 306 kilómetros que atravesaría un parque nacional conocido por su sigla Tipnis, entre el departamento central de Cochabamba y el distrito amazónico de Beni.

"Hemos decidido y hemos iniciado el proceso de anulación del contrato de construcción del camino (...) que estaba a cargo de OAS, por incumplimiento de parte de la empresa", dijo Morales en una conferencia de prensa.

OAS se suma así a otras constructoras brasileñas duramente cuestionadas en Bolivia por diversas dificultades en proyectos viales, como Andrade Gutiérrez, que enfrentó denuncias de sobreprecios, y Queiroz Galvao, que se marchó del país sin concluir una carretera troncal.

La decisión anunciada el martes afecta a los tramos ubicados en las dos puntas de la carretera del Tipnis, pues el contrato para las obras en la parte central ya estaba sin efecto desde el año pasado, precisó.

Morales no mencionó una posible indemnización a OAS ni cómo se podría reanudar la construcción valorada en US$420 millones, de los cuales el 80% era financiado por el Banco Nacional de Desenvolvimento Economico e Social (BNDS) de Brasil.

OAS, que ejecuta además otros proyectos viales sobre los cuales Morales denunció también incumplimiento empresarial, esperaba una comunicación oficial para pronunciarse sobre la decisión gubernamental, dijo un portavoz de la constructora.

Morales dijo que OAS, entre otros "incumplimientos" detectados por el gobierno, había suspendido trabajos en la ruta amazónica "sin justificación ni autorización" y que no había acatado "instrucciones escritas y compromisos asumidos" en el desarrollo de la obra.

El mandatario acusó a OAS de incumplimiento de otros dos contratos de carreteras: uno entre las ciudades sureñas de Potosí y Tarija, que asumió en sucesión de Queiroz Galvao y que debía estar concluido en diciembre del 2011, y otro entre Potosí y el salar de Uyuni que debía entregar a fines del 2010.

"Empresas que no cumplen, saben ustedes, sufren ejecución de las boletas" bancarias de garantía de ejecución de contratos, advirtió Morales, sin precisar si tomaría esa medida en los casos de las dos carreteras pendientes.

La carretera del parque Tipnis está en el centro de la vida política boliviana desde el año pasado, cuando una primera marcha indígena apoyada por la oposición conservadora y grupos ecologistas forzó a Morales a suspender parcialmente la obra.

El gobierno intenta realizar en mayo una consulta a los indígenas del parque sobre el futuro del proyecto vial que conectaría la región productora de coca de Chapare, cuna política de Morales, con las poco explotadas pampas ganaderas y agrícolas de la región amazónica.