El 2011, la subvención estatal para la venta de gasolina y diésel en el mercado interno será de alrededor de US$500 millones. El monto representa el 32% de los ingresos previstos para la presente gestión por la exportación de gas natural.

El 2 de enero, un día después de que el Gobierno abrogara el Decreto 0748 —que incrementaba el precio de los combustibles—, el vicepresidente Álvaro García Linera informó de que para este año se presupuestaron US$1.002 millones para la importación de gasolina y diésel, de los cuales cerca de US$500 millones irán a subvencionar su comercialización en el país.

“La subvención no es mala, en sí y para sí. Si uno tiene una estrategia como el gobierno de apoyo a las actividades productivas, la subvención es bienvenida porque de esa manera se apoya la producción agrícola, la producción industrial, el mejoramiento del parque automotor (...). El problema fundamental es el contrabando”. Carlos Villegas, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Según información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el Presupuesto General del Estado 2011 prevé que los ingresos que el país recibirá por concepto de hidrocarburos ascenderán a Bs 10.999,4 millones (US$1.562,4 millones). Ello quiere decir que la subvención representará un tercio de los recursos económicos generados por la exportación de gas.

Esos ingresos corresponden al Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y a las regalías petroleras. Benefician a gobernaciones, municipios, universidades públicas y al Tesoro General de la Nación (TGN).

Incremento. El 2010, el Estado importó gasolina y diésel por US$660 millones. De esa cifra, unos US$380 millones se destinaron a la subvención. Así lo precisaron García Linera y el ministro de Economía, Luis Arce, el 26 de diciembre de 2010, cuando se promulgó el Decreto Supremo 0748.

El domingo 16 de enero de este año, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos Villegas, indicó que el 2010 los ingresos que el país percibió por concepto de IDH y regalías sumaron US$1.688 millones. Los datos dan cuenta que en el mencionado año, la subvención representó un porcentaje menor —el 22,5%— de los ingresos por la venta de gas a los mercados de Brasil y Argentina.

“La subvención no es mala, en sí y para sí. Si uno tiene una estrategia como el Gobierno de apoyo a las actividades productivas, la subvención es bienvenida porque de esa manera se apoya la producción agrícola, la producción industrial, el mejoramiento del parque automotor (...). El problema fundamental es el contrabando”, sostuvo el presidente de Yacimientos.

Reiteró que en los días de vigencia del Decreto Supremo 0748, y en comparación a días previos, la empresa estatal identificó que la compra de diésel y gasolina disminuyó considerablemente en las ciudades fronterizas con Brasil, Perú y Argentina.

Serie de cambios para finalizar importaciones. A decir de Villegas, en el caso de la gasolina, deben concretarse una serie de proyectos para que el país deje de comprar el combustible del exterior.

Dos de ellos son la construcción de la planta separadora de líquidos de Río Grande (Santa Cruz) y la del Gran Chaco (al sur del país). “Conforme produzcamos una gran cantidad de gasolina, a partir de la separación (del flujo de gas que se exporta) en las dos plantas, tenemos que considerar un conjunto de aspectos que simultáneamente tienen que darse en Bolivia”, señaló.

Se refirió al cambio de la matriz energética en el parque automotor, a Gas Natural Vehicular (GNV). En ese sentido, la meta del Gobierno es transformar 80.000 vehículos por año y 240.000 hasta el 2013. “La nueva producción de gasolina tendría que cumplir con esa condición fundamental para que no tengamos problemas de ningún tipo en el abastecimiento de gasolina y, en consecuencia, la importación sea cero”, sostuvo Villegas.

Admiten la baja en la producción. El presidente de YPFB, Carlos Villegas, reconoció que “hay una declinación en la producción de crudo, lo cual está afectando la extracción de diesel y gasolina en las refinerías”. En ese sentido, reiteró que YPFB implementará un “agresivo” plan de exploración.

Según el ejecutivo, existen pocos campos petroleros en el país, ubicados fundamentalmente en Santa Cruz y Cochabamba. Los mismos fueron descubiertos en las décadas del 50 y 60 y actualmente su producción se encuentra en la fase de declinación, indicó.

Gobierno ya conoce informe de reservas. YPFB ya entregó al Ministerio de Hidrocarburos el reporte final de la certificación de reservas probadas de gas elaborado por la firma Ryder Scott. Las principales autoridades del Ejecutivo deben autorizar la difusión del mismo.

“Yo ya entregué la información oficial al Ministro (de Hidrocarburos), quien está informando a las principales autoridades. Seguramente ellos, en cualquier momento, me van a convocar y van a autorizar a hacer públicas las reservas certificadas (de gas que tiene el país)”, dijo el presidente de la petrolera estatal, Carlos Villegas.

El reporte preliminar de Ryder Scott, dado a conocer por el experto en hidrocarburos Hugo del Granado, estima en 8,85 Trillones de Pies Cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés) las reservas probadas de los campos Margarita, San Alberto, Itaú y San Antonio.

El 4 de noviembre de 2010, Villegas ratificó que el último informe de cuantificación y certificación de reservas —elaborado por la firma DeGolyer&MacNaughton— fijaba las mismas en 12,8 TCF al 2005.

El 10 de noviembre, el Gobierno bajó su cálculo y situó las reservas del país en 10,01 TCF. “Hay una disminución obvia porque desde el 2005 hasta la fecha hemos exportado y consumido en el mercado interno 2,79 Trillones de Pies Cúbicos (de gas). Entonces, eso hay que deducirlo de lo que había como reservas”, aseguró entonces el titular de Hidrocarburos, Luis Fernando Vincenti.