La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció este viernes que la cumbre de Cancún sobre el cambio climático, que comenzará la próxima semana en el balneario mexicano, está amenazada por una visión mercantilista de los países desarrollados.

Los países ricos han retirado de los documentos de trabajo las ambiciosas propuestas de una conferencia mundial de movimientos sociales, realizada en abril pasado en Bolivia, en beneficio de planteamientos que llevaron al fracaso a la previa cumbre climática de Copenhague, dijo el mandatario indígena.

"Esta es una enorme preocupación que tenemos en esta coyuntura, pero quiero decirles que yo tengo mucha esperanza" en que la cumbre convocada por Naciones Unidas evitará repetir el fracaso de su reunión antecesora de hace un año en Copenhague, Dinamarca, afirmó Morales en una conferencia de prensa.

El presidente socialista boliviano anunció su presencia en la cumbre en México para defender su propuesta de un "pacto para enfriar y salvar el planeta".

Morales, quien recurrentemente culpa al modelo capitalista de un "desarrollo insostenible", dijo que "Cancún debería ser un evento histórico, inédito. Eso pasa por una alianza entre los estados, es decir gobiernos con fuerzas sociales, con los pueblos".

"Porque si no hacemos eso va a seguir empeorando la situación de este calentamiento global", advirtió.

La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, efectuada en la población boliviana de Tiquipaya y cuyas conclusiones Morales dijo que defenderá en Cancún, se realizó como respuesta al fracaso de Copenhague para establecer compromisos globales.

El encuentro de Tiquipaya planteó para Cancún objetivos como reducir a corto plazo en 50% las emisiones de gases de invernadero y limitar el futuro aumento de la temperatura mundial a un grado Celsius, la mitad de lo comprometido por las potencias en Copenhague.