Las cargas de gas provenientes de Bolivia arribaron a Paraguay en los primeros días de 2013, mientras los fraccionadores locales aguardan que se consolide la provisión del hidrocarburo boliviano. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) retoma así la exportación del producto al Paraguay, luego de ocho años de haber realizado los últimos envíos.

Existe coincidencia entre los empresarios paraguayos del rubro gas en que este reinicio de la exportación boliviana es significativa para el Paraguay, porque rompe el monopolio argentino en materia de suministro de este sensible combustible.

A mediados de esta semana llegaron finalmente las cargas de gas licuado de petróleo (GLP) que estaban esperando y que forman parte de un volumen pactado con YPFB con tres fraccionadoras locales, integradas por “Totalgaz”, “Copesa Gas” y “Sugas” de Copetrol.

Se trata de 1.000 toneladas métricas en total (1 millón de kilos), lo que implica unas 330 toneladas para cada compañía, que son las que ya están empezando a llegar. Si bien se trata aún de un volumen pequeño, considerando que el mercado nacional consume unos seis millones de kilos en temporada baja (durante el calor), existe expectativas de que aumenten las exportaciones desde mediados de este año cuando empiece a funcionar una planta separadora de líquidos en el oriente boliviano, para lo cual la estatal boliviana prevé incrementar los envíos de 1.000 a 5.000 toneladas.

De concretarse este aumento en la provisión a Paraguay, el país estaría recibiendo más de la mitad de lo que requiere el mercado en la temporada de mayor demanda, que es la invernal.

También, de confirmarse este mayor flujo de los envíos bolivianos al país, sería clave para el abastecimiento local, ya que históricamente la Argentina solo nos vendía sus excedentes, es decir, lo que le sobraba, una vez abastecido su mercado interno, lo que generaba normalmente muchos inconvenientes para el Paraguay, especialmente en temporada fría, que coincide también con la época de mayor demanda del producto en el vecino país, por lo que, normalmente, los consumidores paraguayos sufríamos los inconvenientes.

Además, los precios son mejores en Bolivia, aunque en contrapartida el flete terrestre se encarece por las malas condiciones del camino.

Paraguay dejó de recibir gas boliviano hace ocho años y este reinicio de la provisión por parte de YPFB es importante por el impacto de la reapertura de mercado y por la alternativa en la provisión.