El presidente de Bolivia, Evo Morales, y su par de Brasil, Dilma Rousseff, inaugurarán en enero de 2013 un tramo carretero con el que se dará la apertura del corredor que enlazará los océanos Atlántico y Pacífico, para impulsar el comercio regional, anunció la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

Se trata del tramo Santa Cruz-Puerto Suárez (Bolivia)-Corumbá (Brasil), que prácticamente está terminado y faltan sólo detalles.

El secretario general de la estatal ABC, Antonio Mullisaca, dijo a Xinhua que este primer corredor vial bioceánico este-oeste prevé reducir considerablemente las distancias y el gasto de transporte.

"El último tramo de 36 kilómetros del proyecto está concluido y debe ser activado en enero por el consorcio constructor. Se anunció el encuentro de presidentes para la inauguración oficial", afirmó el funcionario.

Este emprendimiento de 2.700 kilómetros de longitud, una de las obras favoritas del presidente Morales, ha sido un deseo acariciado por Bolivia durante al menos medio siglo.

En diciembre de 2007 la firma de un acuerdo entre Bolivia, Brasil y Chile marcó el comienzo de una fase activa de la concreción del proyecto.

La obra, que además une el este y el oeste de Bolivia, demandó una inversión de más de US$748 millones.

Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio boliviana destacó la apertura de este corredor por considerar que tendrá un gran impacto y permitirá acortar la distancia entre Brasil y los grandes mercados asiáticos del Pacífico, y entre Chile y el Atlántico, dejando un gran beneficio económico a Bolivia y los otros países de la región.

El gerente general interino de la Cámara de Exportadores de Cochabamba (Cadexco), Mauricio Rojas, manifestó que el corredor habilitará una de las principales vías de exportación multinacional y dicha interconexión posibilitará a Bolivia entrar con mayor dinamismo a una economía globalizada, transnacionalizada y regionalizada.

Rojas consideró que para aprovechar el corredor se debería implementar un plan integral, puesto que la incidencia de la obra también es integral, ya que aporta empleos, genera comercio nacional e internacional e incrementa la rentabilidad de las importadoras y exportadoras aumentando cuantitativa y cualitativamente el intercambio de bienes y servicios.

Entre las tareas pendientes, está la identificación de los lugares que generen carga de exportación y los posibles mercados, con el objetivo de mejorar la integración caminera que conecte con la ruta principal de exportación, lo que permitirá que disminuya el costo de los fletes y mejorará la competitividad.

Gran expectativa. La ruta de integración de la región despertó el interés de varios países.

En el trayecto de la carretera se instalarán ocho puntos de pesaje, cada uno valuado en US$1,5 millones, de acuerdo a la información proporcionada por la ABC.

El secretario general de la estatal ABC, Antonio Mullisaca, explicó que el corredor facilitará el flujo comercial de los países de Sudamérica con los mercados de la región, Asia y Europa, al permitir el acceso directo a los océanos Atlántico y Pacífico, lo que despertó el interés internacional sobre las condiciones de uso de la carretera.

"El corredor permitirá a Brasil llegar por tierra a puertos de Arica e Iquique; a Chile, acceder al mercado de Oriente (...); Argentina, mediante nuestra carretera de Yacuiba, puede llegar a Santa Cruz e ir al puerto de Santos, Brasil, o también a puertos chilenos", detalló.

En ese contexto, la ABC explicó que la vía entre Yacuiba y Santa Cruz está pavimentada en su totalidad y son más de cien kilómetros con características y calidad internacionales.

El impacto comercial que tendrá esta obra hizo que los países limítrofes consulten a las autoridades bolivianas cómo deberán manejarse los bitrenes (vehículo de transporte pesado) y cuál es el máximo de peso admitido.

En ese sentido, Mullisaca explicó que el tráfico del transporte pesado deberá adecuarse a las normas nacionales, que permiten un peso máximo de 45 toneladas.

De hallarse carga excedente, el peso sobrante se descargará para precautelar la vida útil de la carretera y se aplicará una multa al conductor del vehículo.

Esta carretera de integración contará con al menos ocho controles de peso, situados en distintos segmentos de la vía.

Se encuentra en conclusión la estación de San José de Chiquitos, en Santa Cruz, que ayudará a controlar el tráfico de Brasil, y se colocarán otras en Puente Pailas y Puerto Quijarro.

A esos puntos de control se suman Portachuelo, Santa Cruz; Padre Sama, en Villa Tunari, y Caihuasi, al noreste de Oruro, que forman parte de un total de 40 pesajes que instalará el gobierno a lo largo de la ruta.

En ese marco, la estatal ABC realiza tareas de coordinación con Vías Bolivia, ente encargado de administrar los puntos de control en las carreteras.

Cada estación de pesaje cuesta US$1,5 millones, debido a la infraestructura que se precisa y el tipo de balanzas que tienen que ser instaladas.

Beneficios. De acuerdo con el gobierno boliviano, los beneficios de este corredor de integración son la disminución considerable de los costos directos e indirectos de la cadena de distribución física internacional y de la cadena logística internacional.

Mejoraránn el tiempo de tránsito de los productos y disminuyen el costo de los embarques.

Permitirán que las exportaciones brasileñas lleguen a los puertos chilenos y desde ahí partir a otros mercados, y productos chilenos podrán acceder a mercados brasileños.

También tienen una importancia macro-socio-económica porque coadyuvarán a la integración física, dinamizando la producción adyacente y aledaña a los corredores.

El corredor unirá los puertos de Arica e Iquique (ambos en Chile), con los estados de Mato Grosso del Sur, Sao Paulo y el puerto de Santos (todos en Brasil), pasando antes por Santa Cruz, Cochabamba, Oruro y La Paz (en Bolivia).