La Paz. La petrolera estatal de Bolivia, YPFB, dijo el martes que adjudicará en agosto proyectos de úrea, amoniaco y polietileno por un valor conjunto de más de US$1.300 millones, las mayores inversiones de esa empresa en industrialización de gas natural.

El programa de contrataciones fue confirmado en medio de un creciente escándalo por supuesta corrupción en la adjudicación de dos plantas separadoras de gases y líquidos, por un precio acumulado de casi US$800 millones, que YPFB había alabado como producto de la nacionalización del sector decretada en el 2006.

La petrolera, de lejos la empresa más grande del país, dijo que financiará las obras con recursos propios y créditos del Banco Central de Bolivia, que con ese fin recibió una autorización especial de la Asamblea Plurinacional.

Sin embargo, YPFB no reveló cómo impactarán estos planes de industrialización interna en la exportación de gas natural a Argentina y Brasil, que suman una demanda máxima de 44 millones de metros cúbicos diarios, casi cuatro quintas partes de la producción nacional.

Las empresas Techint Foster Wheeler de Argentina, Tecnimont y Technip de Italia, Granherne Inc. de Estados Unidos y Bolpegas de Bolivia presentaron propuestas para la construcción de la planta de polietileno que estará ubicada en la provincia sudoriental de Gran Chaco, fronteriza con Argentina.

Esa planta -cuyo costo previsto es de entre US$200 y US$300 millones y produciría 600.000 toneladas anuales de resinas de polietileno- será adjudicada el 9 de agosto, dijo YPFB.

El otro proyecto, la primera fábrica de amoniaco y úrea del país que se levantará en el departamento central de Cochabamba, tiene un presupuesto referencial de US$1.100 millones y será adjudicado el 21 de agosto.

Para la planta de amoniaco y úrea compiten la firma surcoreana Samsung y la española Duro Felguera.

Ambos proyectos, según YPFB, propiciarán "un quiebre en la historia para que Bolivia se convierta en un país petroquímico".