Washington. La petrolera británica aceptó pagar una indemnización de US$75 millones por los daños provocados por el derrame en el Golfo de México, según aseguró el secretario del Interior de Estados Unidos,  Ken Salazar.

"Les pedimos US$75 millones de indemnización y aceptaron. Les pedimos transparencia para que muestren en su pagina web un video en directo sobre el vertido y aceptaron", afirmó el funcionario, en declaraciones que recoge CNN México.

"Si vemos que no están haciendo lo que se supone deben hacer, los vamos a presionar para que lo hagan de manera apropiada", dijo el secretario del Interior estadounidense.

El petróleo ha estado llegando a las frágiles marismas de Luisiana y más de 110 kilómetros de costa han sido manchados con alquitrán.

El funcionario, junto a la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, acompañada por una delegación del Senado de Estados Unidos, visitarán este lunes Luisina y sobrevolarán las áreas afectadas.

También discutirán los más recientes esfuerzos de respuesta con funcionarios federales y representantes de BP, y se reunirán con el Gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, y líderes de la comunidad e industria local, dijeron los departamentos del Interior y Seguridad Nacional en un comunicado.

Salazar dijo el domingo que Washington está frustrado y molesto porque BP ha fallado "límite tras límite" en sus esfuerzos por sellar el pozo a más de un mes de la explosión en una plataforma que originó el desastre.

"Si encontramos que no están haciendo lo que se supone que debieran hacer, los apartaremos de la manera apropiada", dijo Salazar a reporteros tras visitar las oficinas centrales de BP en Estados Unidos en Houston.

El derrame ha generado cuestionamientos sobre una propuesta previa del presidente de EE.UU, Barack Obama, para expandir las perforaciones mar adentro como parte de una estrategia para ganar el apoyo republicano y aprobar su proyecto de ley de cambio climático.

Analistas dicen que el creciente daño ecológico y económico podría también convertirse en una responsabilidad política del gobierno de Obama antes de las elecciones legislativas de noviembre.

Medidas. BP ha estado succionando parte del petróleo que fluye mediante un largo tubo que fue insertado dentro de la mayor de dos filtraciones, pero que está capturando cantidades decrecientes de crudo.

Un portavoz de BP dijo el domingo que el tubo atrapó sólo 1.360 barriles por día durante las últimas 24 horas hasta la medianoche del sábado. El flujo ha estado declinando desde los cerca de 5.000 barriles por día que la compañía dijo que el tubo atrapaba hace unos días.

Muchos científicos rechazan la estimación original de que el pozo pierde unos 5.000 bpd, frecuentemente defendida por la compañía, y señalan que es ridículamente baja y que podría ascender hasta 70.000 bpd (11 millones de litros) o más.

Ingenieros de BP están preparando una nueva solución, mediante la inyección de fluidos pesados en el pozo para intentar cerrarlo, una operación que podría comenzar en la tarde del martes o la mañana del miércoles.

El impacto económico local podría ser enorme, ya que una amplia zona de las aguas del Golfo están cerradas para la pesca y existen crecientes preocupaciones sobre las consecuencias en el turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la región.

Con información de Reuters