Robert, EE.UU. Los ingenieros de BP Plc buscarán este domingo una solución, luego de sufrir un revés en su intento por contener el petróleo que fluye al Golfo de México con un enorme domo de metal, destruyendo las esperanzas de una rápida solución temporal a un desastre ambiental.

La compañía debió hacer a un lado en el lecho marino el domo de contención de cuatro pisos, luego de que la acumulación de gas cristalizado la obligó a suspender el esfuerzo.

El cubrir la filtración con la estructura era visto como la mejor manera de contener el flujo de crudo desde el pozo en el corto plazo.

BP espera tardar dos días en delinear su próxima medida, dijo el jefe de operaciones Doug Suttles.

"No diría que ya fracasó. Lo que diría es que cuando intentamos hacerlo anoche no funcionó, porque estos hidratos taparon la parte de arriba del domo", dijo Suttles.

"Lo que estamos haciendo actualmente, y sospechamos que tomará posiblemente las próximas 48 horas, es decir, '¿Existe alguna manera de resolver este problema?'", explicó.

El problema son hidratos de gas, esencialmente metano semilíquido impide que el petróleo sea retirado por la parte superior de la caja. Mientras BP busca resolver el problema, el crudo sigue fluyendo sin control hacia el Golfo en lo que podría ser el mayor derrame en la historia de Estados Unidos.

La compañía, bajo presión del gobierno estadounidense para limitar el daño en las costas de cuatro estados, esperaba los hidratos, aunque no en los volúmenes encontrados luego de que una tripulación bajó el domo a casi 1,6 kilómetros de la superficie marina.

Las posibles soluciones pueden incluir el uso de agua caliente para calentar los hidratos en el fondo marino, o la utilización de hidrocarburos como metanol para hacerlos menos espesos, agregó Suttles.

Funcionarios ya habían advertido que no había garantía de que la tecnología pudiera funcionar a tal profundidad. La compañía espera añadir una tubería al domo de 98 toneladas para llevar el crudo a un buque en la superficie, con el objetivo de atrapar hasta 85% del crudo que se está filtrando.

Bolsas de alquitrán. El derrame amenaza con ser un desastre ecológico para playas turísticas, refugios de vida natural y los campos de pesca en Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida. Ha obligado al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a replantearse lo planes para abrir más aguas a la perforación en busca de crudo.

En Dauphin Island, Alabama, una barrera de islas y centro vacacional lleno de bañistas de fin de semana, los visitantes hallaron el sábado bolas de alquitrán y gotas de alquitrán en las costas a lo largo de 800 metros de playa de arenas blancas y alertaron a los medios de comunicación y a las autoridades.

Un equipo de decenas de trabajadores contratados por BP con botas y guantes de goma fue enviado al lugar para poner grupos de fibras sintéticas especiales que absorben el petróleo, levantar una valla que impida el paso al agua y tomar muestras de agua para pruebas. La playa permaneció abierta.

Las bolas de alquitrán serán examinadas en los próximos días para determinar si provienen de la mancha de crudo en el Golfo.

El alcalde de Dauphin Island, Jeff Collier, dijo que sospecha que provienen de la filtración, pero que sólo las pruebas podrían confirmarlo.

Un portavoz del Comando de Respuesta Unido al derrame en Mobil dijo que el alquitrán que está llegando a las playas es "algo común" en las costas de Alabama, pero algunos residentes locales no estuvieron de acuerdo.

"Nunca había visto esto y vengo aquí una vez a la semana cada verano. Esta es la primera vez que he visto algo similar aquí", dijo Molly Hunter, de 34 años, de Mobile, sosteniendo un pedazo de alquitrán de aproximadamente el tamaño de su mano abierta.

El mayor contacto del derrame con las costas se ha dado hasta el momento en las deshabitadas islas Chandeleur frente a Luisiana, principalmente destinadas a una reserva de vida silvestre.

Suttles dijo que BP puede comenzar ahora a intentar tapar el mecanismo de prevención de explosiones o adjuntar uno nuevo sobre el original.

BP también está perforando un pozo de alivio para detener la salida de petróleo -que comenzó después de que la plataforma Deepwater Horizon estalló el 20 de abril, dejando 11 muertos-, pero esa tarea tomará de dos a tres meses.

En la explosión inicial, una nube de gas natural envolvió a la plataforma y estalló justo cuando funcionarios de BP visitaban el lugar para celebrar siete años sin accidentes en los cuarteles de la tripulación en la plataforma, según han relatado sobrevivientes.

Según transcripciones de las entrevistas, conseguidas por Robert Bea, un profesor de ingeniería de la Universidad de California Berkeley, una gigantesca burbuja de metano subió por el ducto del taladro y llegó el aire sobre la cubierta de la plataforma con gas inflamable, seguido de un flujo de crudo hirviendo que saltó a la cubierta y se encendió.

Cerca de 270 botes desplegaron barreras flotantes protectoras y utilizaron dispersantes para deshacer el espeso petróleo el viernes. Las tripulaciones han desplegado casi 270.000 metros de barreras flotantes y han vertido cerca de un millón de litros de dispersantes químicos.

Responsabilidad. En Bayou La Batre, corazón de la industria de alimentos marinos de Alabama, los muelles estaban casi sin movimiento debido a que miles de productores de camarones y procesadores de mariscos y pescados seguían sin operar debido a las restricciones a la pesca provocadas por el derrame petrolero.

Cerca de 30 plantas procesadoras de ostras se han quedado sin producción y cerradas, dejando hasta 900 personas sin trabajo, dijo Wayne Eldridge, propietario de J&W Marine Enterprises. "Estoy arruinado", dijo Eldridge. "Lo peor es que tenemos 35 personas desempleadas", agregó.

El presidente ejecutivo de BP, Tony Howard, dijo el viernes que los US$75 millones de límite legal sobre la responsabilidad de las firmas, que algunos legisladores estadounidenses desean subir, no serían una restricción y renovó las promesas de cumplir con todos los reclamos "legítimos" en torno al derrame.

BP sufrió otro golpe cuando la agencia calificadora Standard & Poor's rebajó de estable a negativa su perspectiva para la gigante petrolera británica e indicó que nuevas reducciones eran posibles.

Al menos 5.000 barriles diarios (unos 795.000 litros) han bañado las aguas del Golfo desde que el pozo petrolero explotó. Pero Ian MacDonald, un oceanógrafo biológico de la Universidad Estatal de Florida, dijo que la estimación era demasiado conservadora.

Un brillo de petróleo bañó gran parte de las orillas de las islas Chandeleur, que son parte del Refugio Nacional de Vida Salvaje de Breton en Luisiana, en la primera confirmación de que la mancha de crudo llegó a la isla. Algunas aves cubiertas de petróleo han sido halladas en los últimos días.