Port Fourchon, EE.UU. El gigante energético BP se preparaba este jueves para tratar por segunda vez de detener el flujo de crudo de un pozo dañado que amenaza provocar un desastre medioambiental en el Golfo de México.

BP Plc, operador del pozo frente a las costas de Luisiana, dijo que espera colocar una cúpula de contención sobre la fuga de crudo este jueves por la noche, en un nuevo intento por detener el flujo de cerca de 5.000 barriles de crudo (795.000 litros) diarios que emanan del pozo dañado.

La firma con sede en Londres también lucha por salvar su reputación empañada.

BP Plc, Transocean Ltd y Halliburton Co están siendo investigadas por su responsabilidad en la explosión de una plataforma el 20 de abril que causó la muerte a 11 trabajadores y provocó el que podría ser el derrame de crudo más devastador en la historia de Estados Unidos.

Científicos dijeron que los pantanos costeros amenazados por el derrame, que proveen un hábitat crítico para aves de la zona y sirven como centros de reproducción para las valiosas reservas de camarones y ostras de la región, ya están menguando por la erosión y la urbanización.

La polución del crudo aceleraría el proceso al matar la vegetación que mantiene la cohesión de las marismas.

"Si permitimos que el petróleo llegue y toque las marismas, eso nos dejará fuera de operaciones por unos cinco a seis años", dijo Rodney Dufrene, de 23 años, el dueño de un barco camaronero de la aldea de Cut Off, al norte de Port Fourchon.

Los inversores han reducido en unos US$30.000 millones el valor accionario de BP, y el Wall Street Journal reportó el miércoles que BP había decidido finalizar el trabajo en Deepwater Horizon pese a que pruebas sugerían que gas combustible se había filtrado en el pozo.

Mecanismo en la mira. Un comité de la Cámara de Representantes de Estados Unidos dijo que había descubierto significativos problemas en un mecanismo de control de seguridad en el pozo de BP, que podría haber contribuido al accidente.

El legislador demócrata Bart Stupak afirmó que la investigación del comité mostró que el mecanismo para prevenir explosiones tenía una filtración y que no contaba con suficiente poder como para frenar el flujo tras el estallido de la plataforma.

El New York Times reportó este jueves que BP había establecido planes de trabajo con el mecanismo para prevenir explosiones buscando sellar el pozo. Una opción sería una "inyección de basura" que obstruiría al mecanismo con materiales como neumáticos rotos y pelotas de golf, reportó la publicación.

El representante demócrata Henry Waxman, citando un documento de BP que describe su perspectiva de los eventos, dijo que el pozo falló un examen de presión en las horas previas del estallido.

Investigadores del comité hablaron con ejecutivos de la compañía que fabricó el mecanismo para prevenir explosiones y revisó documentos de la empresa, descubriendo que el dispositivo en la plataforma fue modificado, lo que dificultó su funcionamiento tras el accidente.

El jueves se estaba preparando una enorme operación. Autoridades federales dijeron que más de 510 embarcaciones estaban respondiendo para asistir en los esfuerzos de contención y limpieza, sumado a decenas de naves aéreas y vehículos operados a control remoto.

Equipos de limpieza encontraron crudo en las costas de la isla Whiskey en la Bahía Terrebonne, en Luisiana, en la parte oeste del delta del Mississippi.

La marea negra había tocado previamente las islas Chandeleur y Puerto Eads, también en Luisiana, así como la isla Dauphin en Alabama.

También continúan los esfuerzos para cortar el flujo de crudo que amenaza los principales pilares económicos de la región, la pesca y el turismo, así como la vida salvaje en la región del golfo.

Intentos por maniobrar una cúpula metálica sobre la fuga seguían en marcha. Ingenieros de BP bajaron la cúpula hacia el lecho marino y estaban a la espera de comenzar a capturar petróleo el jueves por la noche.

Sin garantía de éxito. El director de operaciones de BP, Doug Suttles, dijo que la compañía está evaluando si intentará posicionar la cámara de metal de dos toneladas sobre la fuga o insertará un tubo en el equipo existente.

Ambas alternativas enviarían el flujo de petróleo hacia un tanquero en la superficie.

No obstante, la petrolera no ha garantizado el éxito de cualquiera de estas soluciones al problema, resaltando las dificultades de trabajar a casi 1,6 kilómetros de profundidad en el lecho marino.

La presencia de hidratos de gas natural, que son cristales de hielo formados de agua y gas natural a altas presiones, frustraron el primer intento de BP por controlar la fuga de petróleo instalando una cúpula más grande que la que intentará colocar ahora.

BP también está perforando un pozo de alivio, tarea que podría tomar 80 días más en concretarse.

El miércoles se realizaron varias protestas de reducida escala contra BP en algunas ciudades estadounidenses. En Los Ángeles, unas 50 personas protestaron en una esquina cerca de una estación de gasolina de BP.

Casi 100 demandas ya han sido presentadas en la región del golfo y el desastre, que según abogados llevará a una de las mayores demandas colectivas en la historia del país, involucraría miles de millones de dólares en responsabilidades potenciales.

Hasta ahora, 87 tortugas marinas, 18 aves y 6 delfines han sido hallados muertos, dijeron las autoridades. Los científicos están realizando análisis para determinar si el derrame de crudo los mató o si murieron por otras causas.