Londres. El nuevo presidente ejecutivo de la petrolera BP dijo el martes que el derrame de petróleo en el Golfo de México era una llamada de alerta para toda la industria, mientras la compañía reportó pérdidas y se abrieron dos investigaciones simultáneas en Estados Unidos.

Bob Dudley, quien reemplazará a Tony Hayward como presidente ejecutivo de la petrolera el 1 de octubre, dijo que el tema de la seguridad estará entre sus mayores prioridades mientras intenta restaurar la deteriorada reputación de la compañía.

Su plan para reconstruir la imagen de BP se hará más severo después de que la firma dijera que compensaría costos de la marea negra con créditos fiscales, una jugada que le costará a los contribuyentes estadounidenses casi US$10.000 millones.
BP reportó una pérdida de 17.000 millones de dólares en el segundo trimestre, que incluyó un costo de US$32.000 millones por el derrame, el mayor en la historia de Estados Unidos.
La Comisión de Valores y Cambio de Estados Unidos y el Departamento de Justicia lanzaron una investigación sobre asuntos de seguridad relacionados con el derrame de petróleo, informó BP.

Una investigación del senado en torno a si BP tuvo influencia en la liberación del terrorista libio acusado del atentado de Lockerbie tuvo otro punto de fricción. El senador Robert Menendez pospuso una audiencia prevista para el jueves que abordaría el asunto y acusó a BP y a funcionarios británicos de obstaculizar el proceso.

Más de 5 millones de barriles de crudo se derramaron en el Golfo de México desde que comenzó la fuga submarina, según estimaciones del Gobierno estadounidense.

El derrame, causado por una explosión que dejó 11 muertos, ha devastado comunidades y a los frágiles ecosistemas a lo largo de la costa estadounidense del Golfo de México.

Las acciones de BP en Estados Unidos perdieron un 1,7 por ciento el martes. En Londres, los títulos de la compañía bajaron un 2,6%. La petrolera ha perdido un 40% de su capitalización de mercado desde que comenzó el derrame.

La filtración petrolera fue tapada hace dos semanas tras verter hasta 60.000 barriles por día en el Golfo, arruinando la industrias pesquera y la del turismo, además de contaminar las costas de varios distritos estadounidenses.

El presidente del directorio de BP, Carl-Henric Svanberg, dijo que la compañía "se examinará cuidadosamente" después del derrame: "BP (...) será una compañía diferente de aquí en adelante".
La Casa Blanca informó que el presidente estadounidense Barack Obama conversó con Svanberg el lunes, pero declinó comentar los detalles de la conversación.

Riesgos. Dudley, criado en Misisipi, será el primer estadounidense en liderar BP, un hecho que parece jugar a su favor entre algunos residentes del Golfo.

Dudley dijo a la cadena de televisión ABC que no espera que siga fluyendo petróleo hacia el Golfo, al agregar que "tendremos que sellar realmente ese pozo para estar absolutamente seguros".

BP podría iniciar su procedimiento final para sellar permanentemente su pozo dañado la próxima semana. Esta operación consistiría en inyectar lodo y cemento a través de un pozo de alivio que empezó a perforarse el 2 de mayo, obturando el pozo dañado en un punto cerca de la base.

Algunos inversores y analistas sostienen que la cultura de BP insta a tomar mayores riesgos que algunos rivales, lo que contribuyó a obtener mayores retornos y a la explosión de la plataforma Deepwater Horizon.

Dudley dijo en conferencia de prensa que la seguridad "va a ser una de mis mayores prioridades además de asegurarme de que cumplamos con nuestras obligaciones alrededor de la costa estadounidense del Golfo de México".

El derrame al parecer dejará un legado legislativo. El Senado podría comenzar a debatir un proyecto de ley de energía el jueves y hacer responsable a BP por la limpieza del derrame será una prioridad.

La empresa dijo que planeaba vender activos por hasta US$30.000 millones durante los próximos 18 meses para pagar sus pasivos y crear una compañía más pequeña con potencial para crecer más.

Ejecutivos de la industria dijeron que era un buen momento para vender activos, debido a que la relativa estabilidad en el precio del petróleo en los últimos nueve meses hace más fácil que compradores y vendedores logren acuerdos en los términos.

BP acordó la semana pasada vender yacimientos de petróleo y gas por US$7.000 millones a Apache Corp, que valoró los activos en cerca de US$19,40 por barril de petróleo equivalente.