Venice, EE.UU. Submarinos robot provistos de poderosas herramientas cortantes dieron comienzo al último intento de BP por contener una fuga de crudo en uno de sus pozos en el Golfo de México, mientras el gobierno de Estados Unidos iniciaba una investigación penal sobre el desastre.

Las medidas legales anunciadas el martes por el gobierno del presidente Barack Obama pusieron fin a un duro día en los mercados para la firma británica, cuyas acciones se vieron golpeadas por las noticias del fracaso de BP en sus intentos por detener el derrame durante el fin de semana.

BP ha perdido más de un tercio de su valor de mercado, o unos 46.000 millones de libras esterlinas (US$67.000 millones) desde que comenzó la crisis, reflejando un pronóstico cada vez más pesimista de los analistas del sector energético.

El derrame está causando un desastre ecológico y económico en la costa estadounidense del Golfo de México.

Dejando atrás su fallida maniobra "top kill" para tapar la fuga en el pozo ubicado a 1.600 metros de profundidad, BP se lanzó a un arriesgado plan para extraer parte del crudo que involucra cortar primero lo que queda de la tubería ascendente averiada, y luego descender una cúpula de contención sobre la salida del pozo.

Una fuente cercana a la compañía, hablando bajo condición de anonimato, dijo que las operaciones para cortar la tubería comenzaron el martes a última hora. La fuente no indicó cuánto tardaría este procedimiento.

La estrategia es ampliamente considerada como la última gran esperanza para al menos reducir la salida de petróleo antes de agosto, cuando la firma prevé tener finalizada la perforación de dos pozos de emergencia que ahora son vistos como la única opción de cortar totalmente el escape.

"Ya no estamos hablando sobre tapar el pozo. Estamos hablando acerca de contener el pozo", dijo el martes el almirante de la Guardia Costera Thad Allen.

La cúpula de contención, construida con una junta en el fondo para ajustarse encima de la fuga y dejar afuera el agua marina, fue diseñada para capturar una gran porción del crudo y canalizarlo a través de una manguera a una embarcación en la superficie.

La tapa también está equipada con válvulas para permitir a los operadores inyectar metanol o agua caliente, lo que evitaría la concentración de hidratos de gas natural que hicieron fracasar un intento anterior.

Pero cortar el extremo de la tubería dañada podría aumentar el flujo de crudo en un 20 por ciento hasta que la cúpula sea instalada. Allen dijo que podrían pasar 72 horas para que el mecanismo comience a funcionar.

Hasta 19.000 barriles (o 3 millones de litros) de petróleo al día se han derramado en el golfo desde la explosión del 20 de abril que hundió la plataforma Deepwater Horizon y causó la muerte de 11 personas que trabajaban allí.

La mancha de crudo en el Golfo de México ha superado al desastre del Exxon Valdez en las aguas de Alaska en 1989 como el peor derrame de petróleo en Estados Unidos.

Pronóstico sombrío. Sumándose al malestar por el derrame, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) dijo que vientos moderados en dirección sur y suroeste esta semana pueden comenzar a acercar el petróleo a las costas de Mississippi y Alabama.

La advertencia coincide con el inicio oficial de la temporada de huracanes en el Atlántico, y los pronósticos indican que esté verano podría ser el más activo desde el 2005, cuando los huracanes Katrina y Rita asolaron la costa del golfo.

La pesca comercial y la extracción de camarones y ostras han estado suspendidas por semanas en la costa del Golfo de México, que alberga a una industria de unos 6.500 millones de dólares.

Mientras los equipos de limpieza han atacado la mancha con disolventes, dispersantes y quemas controladas, los equipos de protección costera han empleado barreras flotantes y bolsas de arena para contener la mancha petrolera.

Científicos y residente locales están principalmente preocupados por el ingreso de petróleo en pantanos y marismas que albergan una rica vida marina.

Las consecuencias financieras para BP también se hicieron más serias. En la bolsa de Londres, los títulos de BP cerraron el martes con una baja del 13%, a 430 peniques. Más tarde en Nueva York, los ADR de la firma perdieron casi un 15% y cerraron a US$36,52.

La petrolera buscará recomponer el precio de sus acciones garantizando a inversores que el costo de limpiar el derrame en el Golfo de México es manejable y no afectará los dividendos, reportaron el miércoles los medios británicos.

"Si nuestros esfuerzos actuales fracasan y tenemos que esperar a que se perforen los pozos de alivio y necesitamos seis meses para efectuar la limpieza, estimamos que el costo será de US$3.000 millones", declaró al diario Daily Mail el presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward.

BP se comprometió a cooperar con la investigación que impulsará el Gobierno estadounidense, según confirmó a la prensa el fiscal general, Eric Holder, luego de reunirse en Nueva Orleans con fiscales estatales y federales.

"Seremos meticulosos, seremos exhaustivos y seremos agresivos (...) No descansaremos hasta que se haga justicia", declaró Holder.