Londres. La británica BP resistió la creciente presión política para suspender el pago de dividendos, en momentos en que la empresa sigue intentando frenar un derrame de petróleo en el Golfo de México que es el peor desastre ambiental en la historia de Estados Unidos.

La firma reparte US$10.500 millones anuales a sus accionistas, pero dos senadores estadounidenses pidieron a la empresa que suspenda el pago hasta que se conozca el costo total de la limpieza de las aguas.

"Entendemos completamente la importancia de nuestro dividendo para los accionistas", dijo BP en un comunicado.

Pero agregó que "las decisiones futuras sobre los dividendos trimestrales serán tomadas por el directorio, como siempre ha ocurrido, sobre la base de las actuales circunstancias".

BP debe anunciar su dividendo y resultados el 27 de julio.

Muchos analistas creen que la empresa podrá pagar la cuenta del derrame sin cortar el dividendo y algunos vieron el comunicado del viernes como un intento de reafirmar esa posición.

Los expertos calculan el costo total del derrame en un rango desde los US$5.300 millones -una estimación del banco holandés ING que asume que el actual procedimiento para frenar el derrame funciona- hasta los US$37.000 millones que espera Credit Suisse.

BP generó US$7.700 millones en efectivo en el primer trimestre del año.

Las acciones de BP cerraron con un alza del 0,25%, lejos de sus máximos de la sesión. Los papeles habían saltado cuando la firma anunció que logró colocar sobre el pozo dañado una cúpula que le permite absorber parte del crudo derramado.

La empresa no quiso dar una estimación del costo total de limpieza de las aguas y las compensaciones, pero dijo que hará provisiones sobre los resultados del segundo trimestre y que deberá realizar cargos "por un largo período".

Solidez. Las acciones de BP han perdido cerca de un tercio de su valor en las últimas seis semanas.

La firma ha sufrido rebajas en sus calificaciones de riesgo pero el presidente ejecutivo, Tony Hayward, dijo que sus estatus de empresa premium no está bajo amenaza.

"Las consecuencias financieras de este incidente serán indudablemente severas, pero BP es una empresa fuerte y hemos capeado muchas tormentas en el pasado", dijo Hayward.

"Hemos hablado en varias ocasiones sobre la fortaleza del flujo de caja subyacente del grupo", agregó.

"Hemos intentando mantener una hoja contable conservadora. Es nuestra intención mantener una calificación de doble A", concluyó.