BP sufrió una pérdida de US$ 5.700 millones el año pasado, la primera en una década, ya que la pandemia golpeó con fuerza la demanda de petróleo, y la compañía energética advirtió de un duro comienzo de 2021 en medio de las restricciones generalizadas de viaje.

Sin embargo, a pesar de la debilidad del entorno, el CEO Bernard Looney dijo a Reuters que la transición de la empresa hacia un futuro más ecológico sigue su curso.

Su objetivo es aumentar la generación de energía renovable hasta 50 gigavatios (GW) en 2030, frente a los 3,3 GW actuales, y reducir la producción de petróleo para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El gasto de capital se elevará a US$ 13.000 millones de dólares este año, de los cuales US$ 9.000 millones se destinarán a petróleo y gas, US$ 2.000 millones a proyectos de bajas emisiones de carbono y US$ 2.000 millones a la movilidad, dijo el Director Financiero Murray Auchincloss. Esto se compara con un presupuesto de US$ 12.000 millones de dólares en 2020.

En el último trimestre de 2020, BP obtuvo un beneficio de US$ 115 millones, por debajo de las previsiones de analistas, debido a la debilidad de las ventas de petróleo y gas y a la escasa actividad comercial, dijo el martes.

"Un trimestre difícil marca el final de un año difícil", dijo Looney en una llamada con analistas.

A las 0920 GMT, las acciones de BP bajaban un 3,5% a 258,9 peniques.

En referencia a un débil comienzo de 2021, BP dijo: "Esperamos que las renovadas restricciones de la Covid-19 tengan un mayor impacto en la demanda de productos, con los volúmenes de venta al por menor de enero bajando alrededor de un 20% interanual, frente a un descenso del 11% en el cuarto trimestre".

No obstante, se espera que la demanda de petróleo se recupere en 2021, y que los inventarios mundiales vuelvan a su media de cinco años a mediados de año, dijo Looney a Reuters.