Río de Janeiro. El gobierno brasileño invertirá 11 millones de reales (US$5,5 millones) en los próximos cuatro años en estudios sobre las llamadas "tierras raras", los minerales de difícil acceso y gran valor usados en componentes como computadores, celulares y tabletas electrónicas.

Los recursos fueron aprobados por el comité gestor del Fondo Sectorial de Recurso Minerales, un fondo del gobierno alimentado con impuestos pagados por las empresas minerales, informó el lunes el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Del total de recursos aprobados, dos millones de reales (US$1 millón) serán repasados al Centro de Tecnología Mineral, una institución estatal de investigación, para proyectos con "tierras raras".

Los otros nueve millones de reales (US$4,5 millones) serán destinados a una línea de crédito a ser anunciada en los próximos meses y que financiará proyectos de investigación sobre estos minerales de diferentes centros de pesquisa.

Los científicos beneficiarios de los préstamos a fondo perdido serán escogidos mediante licitación según el interés de las investigaciones que propongan.

"Con los resultados de esos estudios y la percepción de que esos elementos son más y más importantes, con seguridad invertiremos más", afirmó el secretario de Desarrollo Tecnológico del Ministerio, Alvaro Prata, citado en el comunicado.

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Las tierras raras son 17 elementos químicos semejantes pero que difieren en el número de electrones en una de las capas del átomo. Entre estos minerales figuran el lantanio, el neodimio, el cerio, el praseodimio, el promecio, el samario y el europio.

Además de ser demandados por la industria de informática, estos minerales son usados en la producción de gasolina y en la fabricación de paneles de energía solar

La demanda por estos minerales viene aumentando en todo el mundo, lo que ha provocado una fuerte elevación de los precios en el mercado, que es ampliamente dominado por China, con el 95% de la producción y el 36% de las reservas conocidas.

Los resultados de los estudios financiados por el Ministerio serán ofrecidos a empresas brasileñas que deseen explotar este mercado.

La gran ventaja de Brasil es que, según cálculos de la agencia de Estados Unidos para los recursos geológicos (USGS, por sus siglas en inglés), el país puede ser el dueño de una de las mayores reservas de tierras raras del mundo, con cerca de 3.500 millones de toneladas.