Río de Janeiro. Brasil volvió a captar la atención de los mercados petroleros el viernes al anunciar su segundo gran hallazgo en una semana, un campo que podría ser más grande que otro de 4.500 millones de barriles de crudo que reveló dos días antes.

Los dos nuevos hallazgos anunciados por la Agencia Nacional de Petroleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) de Brasil dará al gobierno los recursos necesarios para inyectar miles de millones de dólares en la petrolera estatal Petrobras a cambio de una mayor participación gubernamental en la compañía.

Los derechos al petróleo controlado por el Estado ayudarán a Petrobras a convertir esos recursos en capital para desarrollar las enormes reservas subsal de Brasil y expandir el rico perfil exportador latinoamericano de materias primas minerales y agrícolas a hidrocarburos.

La ANP dijo el miércoles que el pozo 2-ANP-1-RJS en la cuenca de Santos, perforado por Petrobras para la agencia, llegó a un campo subsal que tiene un estimado de 4.500 millones de barriles de petróleo ligero recuperable.

Ese hallazgo, conocido como Franco, fue el mayor del mundo desde el 2007, cuando Petrobras anunció el hallazgo del campo de Tupi, con reservas equivalentes a entre 3.000 y 50.000 millones de barriles de crudo.

La ANP dijo el viernes que un segundo pozo operado por Petrobras en la cuenca de Santos, llamado Libra, podría contener incluso más petróleo que Franco.

La entidad agregó que el campo petrolero explotado por el pozo Franco no está vinculado al campo de Iara, de 3.000 a 4.000 millones de barriles, controlado por Petrobras y sus socias, la portuguesa Galp y la británica BG.