El ministro de Minas y Energía, Edison Lobo, confirmó la celebración de la ronda de licitaciones en una rueda de prensa después de mantener una reunión con la presidenta, Dilma Rousseff.

Inicialmente se planeaba sacar a subasta 174 áreas de explotación, pero se excluyeron dos “por motivos ambientales”, según el ministro.

Lobo confirmó que el próximo noviembre se hará una nueva licitación que incluirá yacimientos de la prometedora región del presal, ubicada en aguas ultraprofundas del Atlántico y cuya explotación se regirá por una nueva ley petrolera recientemente aprobada por el Congreso.

El gobierno brasileño también celebrará en diciembre la primera licitación de bloques de gas a partir de esquistos, unas piedras bituminosas ricas en hidrocarburos, según anunció el ministro.

La directora general de la Agencia Nacional de Petróleo (ANP), Magda Chambriard, afirmó que Brasil tiene un potencial de 500 billones de pies cúbicos de este gas gracias a los yacimientos de esquisto hallados en los estados de Mato Grosso, Piauí, Bahía y Paraná.

El ministro también anunció que Rousseff decidió cancelar definitivamente la ronda de licitaciones petroleras hecha en el 2006.