Río de Janeiro. La producción de carne bovina y porcina brasileña aumentó en el primer trimestre de 2018, a pesar de los embargos existentes en varios países del mundo a raíz de la red de corrupción que adulteraba los productos antes de ser embarcados al exterior, informó este jueves el gobierno.

Según un reporte del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), Brasil abatió 7,5 millones de cabezas de reses en el primer trimestre, un aumento del 1,4% en comparación con los primeros tres meses del año pasado, mientras que los cerdos sacrificados totalizaron 10,53 millones de cabezas, 0,5% más en la misma comparación.

El total de pollos procesados entre enero y marzo totalizó 1.466 millones de aves, un 2% menos en comparación con el mismo período del año pasado.

Según el IBGE, Brasil registró en el primer trimestre su mayor producción de huevos de gallina, con 831,3 millones de docenas, lo que representa un crecimiento del 4,2% en comparación con los primeros tres meses del año pasado.

La producción de leche en establecimientos inspeccionados también creció en el primer trimestre y alcanzó los 6.094 millones de litros, un 4,1% más que entre enero y marzo de 2017, lo cual representa el mayor volumen en los últimos tres años.

Brasil es uno de los principales suministradores de carne mundial, aunque el sector se vio afectado por la red de corrupción que adulteraba carne bovina y de pollos, lo que motivó a que decenas de países decretaran embargos a la carne brasileña.