El Cairo. Brasil no ha finalizado un plan para financiar las exportaciones a Irán, dijo este miércoles el ministro de Comercio brasileño, en referencia a una medida que pretende impulsar los vínculos con Teherán, mientras las potencias de Occidente buscan endurecer sus sanciones.

Brasil desea incrementar sus envíos a Irán, que alcanzaron los US$1.200 millones el año pasado e incluyeron carne, acero y partes automotrices. Expertos dicen que la cifra real es mayor dado que muchos bienes son vendidos a través de Dubai.

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, afirmó este martes que el Gobierno financiaría las exportaciones de alimentos a Irán.

"Estamos discutiendo la posibilidad de tener un fondo para financiar exportaciones desde Brasil a Irán", dijo en una rueda de prensa el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Miguel Jorge, en El Cairo, donde esta semana sostuvo conversaciones con su colega egipcio.

Consultado sobre si a Brasil le preocupaban eventuales sanciones por comerciar con Irán, el ministro afirmó: "la pregunta debiera ser dirigida a las empresas (...) Ellas no están preocupadas por las posibilidades de sanciones", afirmó.

Brasil dijo este martes que las sanciones de Naciones Unidas contra Irán por su programa nuclear podrían radicalizar a la república islámica e impulsar a su pueblo a una revuelta.

Brasilia ha llamado a continuar el diálogo con Irán, pese a que las potencias occidentales impulsan una nueva ronda de sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU por un programa que, según esos países, apunta al desarrollo de armas nucleares. Irán lo ha negado.

Jorge se encontraba en El Cairo para reunirse con su colega egipcio, Rachid Mohamed Rachid, para discutir entre otros temas un acuerdo de libre comercio con el país del norte de África, que también es la nación árabe más populosa del mundo.

La automotriz alemana Daimler dijo en la mañana de este miércoles que cerrará casi completamente sus lazos empresariales con Irán, ya que detendrá un plan para exportar camiones, debido a las políticas de la actual autoridad iraní.