Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, autorizó hoy la instalación de "free shops" -locales comerciales que pueden vender artículos importados libres de impuestos- en ciudades de frontera del país.

Según la nueva norma, publicada en el Diario Oficial, la autorización podrá ser concedida a los municipios considerados como "ciudades gemelas" de otras similares al otro lado de la línea fronteriza.

La previsión es que sean beneficiados 28 municipios de nueve estados brasileños que están integrados geográficamente a ciudades de otros países, como Uruguay, Paraguay o Venezuela, y que sufren con la competencia de los vecinos.

Los comercios que serán autorizados solamente podrán vender productos a personas físicas.

Por otra parte, al atender una recomendación del Ministerio de Justicia, la presidenta vetó un artículo de la ley que establecía una nueva penalidad para infracciones tributarias, la cual fue considerada inadecuada por chocar con la legislación vigente.