Brasil bajó este viernes las reservas bancarias exigidas, liberando hasta 30.000 millones de reales (US$15.000 millones) al sistema financiero, en momentos en que muchas entidades están cautelosas con los préstamos.

La reserva adicional requerida sobre los depósitos a la vista introducida en medio de la crisis financiera global del 2008-2009 será derogada inmediatamente.

Otra exigencia sobre los depósitos a plazo será disminuida en 1 punto porcentual, a 11%, a partir del 29 de octubre, dijo el banco central en un comunicado.