Londres. Anatel, la compañía de regulación de las telecomunicaciones en Brasil, ha realizado subastas durante diciembre de 2010 para 3G, la red de tercera generación en telefonía móvil. Esto demuestra la madurez del crecimiento en el mercado de las telecomunicaciones, donde los consumidores buscan mayor valor agregado a través de esta red. La subasta fomentará la competitividad en el sector, lo que impactará positivamente a los usuarios.

Euromonitor Internacional, organización que realiza estudios de mercado para inteligencia en  negocios, señala que este remate exhibe 13 licencias para bloques con un espectro de 10 MHz, y la venta completa se estima en unos US$657 millones. En un esfuerzo por alentar la competencia, a los nuevos integrantes en el mercado 3G se le dio la ventaja de "pujar", por sobre los operadores establecidos. Por ejemplo, la entrante Nextel se aseguró con 11 de las 13 licencias con una oferta de más de US$700 millones, accediendo al 97% de la población de Brasil.

 

La adopción de la red 3G ha sido lenta, con sólo el 7.8% del total de usuarios de telefonía móvil, hacia octubre de 2010, según la compañía brasileña Teleco. En 2007, se subastaron licencias, indicando el potencial enorme para la expansión del mercado. Así lo muestra el gráfico compartido por Euromonitor International en su reporte.

 

En 2009, había 3.2 teléfonos móviles por suscripción en cada hogar de Brasil, muy por encima del 1.3 del año 2004. Los contratos para telefonía móvil han crecido a un promedio de 21.5% por año, entre 2004 y 2009, llegando a 174 millones. La red 3G apunta a un mercado no explotado de consumidores, que busca acceder a una mejor telefonía móvil, lo que proveerá de beneficios considerables para negocios y servicios para los usuarios.

 

Implicancias. Según Teleco, en octubre de 2010 se contaban 16.9 millones de accesos a 3G, superior a los 10.5 millones en enero del mismo año. No obstante, sólo el 7.8% de los teléfonos están habilitados para esta red.

 

El alza en la demanda por servicios 3G contemplará el aumento en inversiones para infraestructura por las compañías de telecomunicaciones, y el mejoramiento del estándar de vida para Brasil. El gasto de los consumidores en este sector creció de US$15.2 billones en 2004 a US$40.9 billones en 2009.

 

La expansión de la cobertura nacional en 3G beneficiaría a los actuales consumidores durante los viajes, e incrementaría las utilidades para el negocio de dispositivos y servicios 3G, mediante la apertura de nuevos mercados, más allá de las regiones establecidas.

 

Con más operadores 3G, los consumidores se ven beneficiados por la competencia, con la oferta potencial de precios más bajos y paquetes de servicios atractivos. Actualmente, la red 3G es relativamente cara, debido a la falta de contendientes.

 

Un mayor acceso a la banda ancha móvil 3G es también una oportunidad para las áreas rurales y aisladas de Brasil, donde es difícil establecer servicios de red fija. Es posible que con la expansión de 3G, se dé acceso a internet a aquellos que no cuentan con una conexión de línea fija en sus hogares. De todas maneras, la implementación de 3G en el vasto territorio brasileño implicará un largo y costoso proceso para los negocios.

 

Perspectivas. Los usuarios brasileños optarán por 3G en la medida que mejoren las condiciones de vida y la cobertura se expanda.

 

La economía brasileña pronostica una expansión de 7.5% anual en 2010 y un 4.1% en 2011, indicando que la demanda del consumidor por servicios y dispositivos más caros crecerá en la medida que se consolide la recuperación económca.

 

El hambre de expansión de las firmas de telecomunicaciones también aumentará cuando la economía se recupere, especialmente si los proveedores de dispositivos con capaces de enfrentar la creciente demanda de los usuarios.

 

3G se convertirá en un artículo de creciente demanda en el mercado de las telecomunicaciones, estimulado por el incremento en el número de familias de media clase con un potencial de mayor gasto de excedente, con el costo de extender el apoyo a la infraestructura y siendo reembolsado potencialmente con beneficios altos. Se pronostica que las suscripciones a telefonía móvil crecerán de 174 millones en 2009 a 191.3 millones en 2011.