Sao Paulo. La petrolera estadounidense Chevron descubrió una filtración de crudo en un pozo brasileño operado por Petrobras, cerca del lugar de un derrame en noviembre que llevó a la presentación de cargos civiles y criminales que plantearon preocupaciones sobre una de las reservas submarinas más promisorias del mundo.

No se han hallado rastros de crudo en la superficie, pero se descubrieron gotas de petróleo filtrándose desde el lecho marino del campo Roncador de Petrobras, a unos 500 metros de distancia del adyacente campo Frade de Chevron, dijo el regulador brasileño del sector, la ANP.

Chevron dijo que detectó inicialmente la filtración el sábado.

Filtraciones en noviembre y marzo en el campo Frade llevaron a la suspensión de las operaciones en el lugar, así como a demandas por más de US$20.000 millones y a la presentación de cargos criminales contra Chevron y su contratista para las perforaciones Transocean.

La más reciente filtración se suma a las preguntas sobre los cargos contra Chevron y aviva las preocupaciones sobre la seguridad y velocidad con que Brasil puede desarrollar sus nuevos gigantescos recursos petroleros en altamar.

El derrame de Chevron de noviembre fue menos de un 0,1% del producido por el desastre de la plataforma Deepwater Horizon de BP en el 2010 en el Golfo de México. En el derrame de BP, 11 personas murieron y cerca de 4,9 millones de barriles se filtraron en un lapso de tres meses.

La cuenca Campos, que incluye los pozos Roncador y Frade, y la vecina cuenca Santos contienen un estimado de 100.000 millones de barriles de petróleo. Brasil espera que la región lo ayude a producir más de 7 millones de barriles de crudo al día para el 2020, superando a Estados Unidos para convertirse en el tercer mayor productor mundial de hidrocarburos.

La evidencia de otra filtración en la cuenca puede llamar rápidamente la atención del fiscal que presentó los cargos contra Chevron, quien ya dijo que está expandiendo su investigación a otras compañías y campos en la cuenca Campos.

"Voy a ver esto con mucho cuidado", dijo Eduardo Santos de Oliveira por teléfono. "Está muy cerca de Frade", agregó.

Sin embargo, algunos científicos han dicho que las acusaciones que rondan en torno a las filtraciones en la cuenca Campos han sido apresuradas y exageradas, a la luz de las pequeñas filtraciones que ocurren naturalmente y que atrajeron originalmente a las firmas petroleras a los depósitos submarinos.

"Nosotros hemos confundido las cosas con los recientes casos de la corte", dijo el geólogo Cleveland Jones, de la Universidad Estatal de Río de Janeiro, por teléfono. "Las filtraciones son comunes en la cuenca Campos (...) y el petróleo en cantidades pequeñas no son un problema ecológico", agregó.

Confirmación de Petrobras. Chevron dijo que siguió la filtración con un submarino remoto hasta afuera del campo Frade.

"Tras realizar investigaciones adicionales con un vehículo operado por control remoto, se determinó que el punto de filtración estaba fuera de los límites del campo Frade", dijo Chevron en un comunicado. "Hemos notificado al operador de la concesión", agregó.

La petrolera estatal Petrobras confirmó en un comunicado que había encontrado la fuente de la filtración de petróleo en el fondo marino del campo de Roncador, a 120 kilómetros de la costa de Río de Janeiro.

Un accidente ocurrido en noviembre en un pozo del campo Frade causó un derrame de cerca de 3.000 barriles debido a violaciones operacionales y de seguridad, además de un diseño de pozo inapropiado, según una investigación de cuatro meses de la ANP.

El derrame de Chevron de noviembre fue menos de un 0,1% del producido por el desastre de la plataforma Deepwater Horizon de BP en el 2010 en el Golfo de México. En el derrame de BP, 11 personas murieron y cerca de 4,9 millones de barriles se filtraron en un lapso de tres meses.

En Frade, nadie resultó herido, el petróleo no se acercó a la costa de Brasil y la filtración fue detenida en cuatro días, según Chevron.

La posterior filtración de marzo en el campo Frade provocó que Chevron y sus socios Petrobras y un grupo japonés encabezado por Inpex y Sojitz detuvieran la producción en el campo, que producía alrededor de 62.000 barriles diarios, para estudiar la fuente de la filtración.

Chevron dijo que la filtración de marzo alcanzó un total de cerca de dos barriles, la mitad de los cuales fueron capturados, lo que lo convierte en menos de un 0,1% del derrame de noviembre en el campo.