El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció esta martes la aprobación de un préstamo de US$1.149 millones para la construcción de la sección norte del Rodoanel Mário Covas, la carretera de circunvalación de Sao Paulo.

El tramo de 44 kilómetros completará un anillo vial de 177 kilómetros, uno de los mayores proyectos de infraestructura de transporte de Brasil.

Las obras del Rodoanel, iniciadas hace más de una década, ya están ayudando a mejorar la eficiencia del transporte de carga y pasajeros, reducir la congestión de tráfico y la contaminación ambiental, y a mejorar la calidad de vida y la productividad en la región metropolitana de São Paulo.

“Con la sección norte del Rodoanel concluida, gran parte del tránsito pesado que va al puerto de Santos, a otras regiones del país y a otros países del Mercosur ya no tendrán que cruzar la ciudad, reduciendo así la congestión”, comentó Vera Lucia Vicentini, especialista principal de transporte y jefa del equipo de proyecto del BID.

Los paulistas podrán disfrutar de una mejor movilidad y una mejor conectividad, por no hablar de mayor seguridad durante sus viajes, agregó.

La región metropolitana de Sao Paulo enfrenta graves problemas de congestión por diversos factores, incluyendo una tasa de crecimiento de 5% anual del tráfico vehicular y por el diseño de tipo radial de las diez principales carreteras del país, que obliga a un millón de vehículos a cruzar el centro de la ciudad a diario.Las dos principales arterias de Sao Paulo, la Marginal Tietê y la Marginal Pinheiros, están saturadas 60% del tiempo y tienen un elevado número de accidentes.

Junto con Ferroanel, el ferrocarril de circunvalación, y la creación de centros integrados de logística, el Rodoanel también debería mejorar el acceso a las zonas de mayor producción y áreas comerciales, así como a centros de conexión internacional, lo cual reduciría los tiempos de viaje, generando ahorros en los costos de transporte y ayudando a mejorar la productividad.

La construcción de la sección norte culminaría en noviembre de 2014, con financiamiento de tres fuentes: el BID aportará US$1.149 millones, el gobierno federal brasileño proporcionará US$980 millones y el estado de Sao Paulo contribuirá con US$890 millones.

La sección norte unirá el borde de la sección oriental -en la intersección con la carretera Presidente Dutra- con la avenida Raimundo Pereira de Magalhães, en el comienzo de la sección oeste.

Asimismo, se construirán interconexiones con el aeropuerto internacional de Guarulhos y con la carretera Fernão Dias.

Concluidas las obras del Rodoanel, se estima que se producirá una caída de 10% en el volumen promedio diario de tráfico durante el primer año de funcionamiento, llegando a 13% en 2024. Esto podría resultar en un aumento de 17% en la velocidad promedio de circulación.

Por otra parte, la construcción del último tramo podría contribuir a una reducción de alrededor de medio millón de toneladas al año de emisiones de dióxido de carbono y a una disminución de 18% del hollín causado por el tráfico en la Marginal Tietê.