Brasil concluyó el primero de los cuatro módulos de la Unidad de Enriquecimiento de Uranio que construye en Resende, ciudad del estado de Río de Janeiro, informaron este sábado fuentes oficiales.

La conclusión de un módulo que cuenta con cuatro conjuntos de centrífugas para transformar el mineral de uranio en combustible nuclear fue anunciada por el ministro brasileño de Ciencia y Tecnología, Marco Antonio Raupp, en una ceremonia en Resende.

El ministro visitó la sede de la Fábrica de Combustible Nuclear (FCB) en Resende para conmemorar los 30 años de operación de esta planta vinculada a las Industrias Nucleares de Brasil (INB), una estatal dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

"Desde su fundación en 1982 la responsabilidad de la FCN ha sido producir el combustible para el desarrollo nuclear de Brasil. Y el futuro que nos espera está representado en este marco, que es la conclusión del módulo 1 de nuestra fábrica de enriquecimiento", aseguró el presidente de la INB, Alfredo Tranjan Filho, en la misma ceremonia.

"Se trata de un paso importante en la meta que se impuso la INB para que Brasil domine todo el ciclo del combustible nuclear y sea autosuficiente en el área", agregó.

Las centrífugas brasileñas para el enriquecimiento de uranio fueron desarrolladas por investigadores de la Marina de Guerra y procesarán parte del uranio demandado por las plantas de Angra 1 y Angra 2, los dos generadores nucleares con que cuenta Brasil.

La construcción de la fábrica de enriquecimiento de uranio es un proyecto conjunto del INB y del Centro Tecnológico de la Marina, y prevé la implantación de cuatro módulos con un total de diez conjuntos de centrífugas.

Cuando los cuatro módulos sean concluidos y los diez conjuntos de centrífugas estén en operación, Brasil tendrá capacidad para atender el 100% de la demanda de combustible nuclear de Angra 1 y el 20% ciento de Angra 2.

La conclusión del primer módulo le permite a Brasil iniciar la producción de uranio enriquecido a escala comercial, algo que hasta ahora era realizado a baja escala.

Según el gobierno, el enriquecimiento de uranio a escala industrial convierte a Brasil en un país autosuficiente en la producción de combustible nuclear y dominador de todo el ciclo.

Actualmente el país depende de otros países para completar todo el ciclo de enriquecimiento de su uranio. Pese a que Brasil cuenta con las sextas mayores reservas del mineral en el mundo, la INB aún envía su uranio al exterior para el enriquecimiento.

El ministro manifestó el apoyo del Gobierno para que la INB, tras el enriquecimiento, garantice el dominio de todo el ciclo nuclear.

"Necesitamos ver a este sector como estratégico para el país en el futuro. La INB siempre tendrá el apoyo del Gobierno para que pueda atender el 100% de la demanda de las plantas nucleares brasileñas, una meta hacia la que ya caminamos", dijo.