Sao Paulo. Brasil está dispuesto a ampliar el financiamiento de una carretera de US$420 millones en Bolivia cuyo trazado desató una crisis política en su vecino, pero exige garantías de que las obras no sufran más tropiezos, dijo el jueves la prensa local.

La construcción de la autopista que abriría una salida al Pacífico para las exportaciones brasileñas fue paralizada la semana pasada por el presidente Evo Morales, cuya popularidad fue erosionada por protestas de indígenas que se oponían a que atravesara su reserva en el centro del país.

Según el diario Valor Económico, Brasil está dispuesto a ampliar el financiamiento de un desvío para evitar atravesar la reserva indígena y que encarecería la obra de la constructora brasileña OAS en unos US$250 millones. Pero a cambio exige condiciones.

"Bolivia precisa establecer un cronograma, una línea de acción, para definir con rigor técnico la solución para los parámetros ambientales, financieros, económicos y políticos de ese proceso", dijo una fuente oficial brasileña citada por Valor.

Un 80% del costo de la carretera es cubierto por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Social brasileño, una importante fuente de financiamiento de obras de constructoras brasileñas a lo largo y ancho de América Latina.

Brasil quiere además que Bolivia ofrezca garantías sobre propiedad de la tierra a productores brasileños de soya que plantan unas 150.000 hectáreas en el departamento boliviano de Santa Cruz, dijo Valor.

También espera que Bolivia devuelva unos 4.000 automóviles robados y contrabandeados a través de la porosa frontera.

"Eso ayudaría a crear una agenda positiva entre los dos países", dijo la fuente de Valor.