Río de Janeiro. El gobierno brasileño aseguró hoy que contratará a 1.600 fiscales para supervisar a las exportadoras de cárnicos del país, tras los recientes escándalos en el sector que provocaron que varios países anunciaran un embargo a la carne brasileña.

     El secretario de Defensa Agropecuaria, Luis Rangel, dijo a la prensa local que hay una escasez de fiscales en las exportadoras de cárnicos, por lo que el ministerio pretende contratar 1.600 inspectores más que se sumarían a los 2.800 actuales.

Según el secretario de Defensa Agropecuaria, el gobierno brasileño ya está haciendo algunos cambios después de las cuestiones planteadas por funcionarios de Estados Unidos.

     Asimismo, Rangel criticó la decisión anunciada la semana pasada por el gobierno estadounidense de suspender compras de carne brasileña, y aseguró que algunos problemas planteados por autoridades de seguridad de alimentos de Estados Unidos "sería tolerados en otros mercados", y que ningún sistema es infalible.

     La suspensión por parte de Estados Unidos se produjo después de que inspectores encontraron carne en mal estado y con materiales no identificados en su interior.

     Brasil se defendió asegurando que todos los problemas fueron causados por las vacunas en los animales.

     Además, Rangel sostuvo que la decisión del gobierno estadounidense contra el mayor exportador mundial de carne de vacuno sorprendió a las autoridades brasileñas, y aseguró que trabajarán para restablecer lo antes posible los envíos de carne de vacuno.

     El pasado martes, el Ministerio de agricultura aseguró que el proceso para revertir la decisión del gobierno de Estados Unidos de suspender la compra de carne brasileña debe tener, al menos, un mes desde la fecha de la notificación de la restricción de la semana pasada.

     "El mercado americano (estadounidense) es el más exigente entre los mercados que atendemos, por lo que las empresas brasileñas tendrán que adaptarse, tendrán que cumplir requisitos muy estrictos", dijo Rangel.

     Según el secretario de Defensa Agropecuaria, el gobierno brasileño ya está haciendo algunos cambios después de las cuestiones planteadas por funcionarios de Estados Unidos.

     A principios de julio próximo, una misión técnica del Ministerio de Agricultura liderada por el ministro Blairo Maggi se trasladará a Estados Unidos para discutir el final de la suspensión, según anunció Rangel.