El gobierno brasileño decretó el estado de emergencia fitosanitaria por un brote de broca en los cafetales de los estados de Espiríto Santo y Sao Paulo, regiones del sureste del país afectadas ya por una sequía.

La medida adoptada por el Ministerio de Agricultura, que estará en vigor durante un año, permitirá a las autoridades eliminar barreras burocráticas para acelerar la aplicación de un plan de contingencia que evite la expansión de la plaga.

El decreto de Brasil, publicado en el Diario Oficial del Estado, considera que la situación se vio agravada en ambos estados por "la gran capacidad de proliferación de la plaga" y la "baja capacidad de respuesta disponible por la ausencia de alternativas eficientes para su manejo".

El gobierno subrayó también los efectos sobre la economía agropecuaria, ya que el parásito disminuye la productividad y empeora la calidad en la exportación del café.

La broca es una de las principales plagas de los cafetales brasileños y ataca los granos en cualquiera de sus estados, destruyendo el interior del fruto y poniendo en riesgo su producción.