Sao Paulo. Brasil aumentó a un 49%, frente a un previo 20%, el límite legal a la propiedad extranjera en las aerolíneas locales, según un decreto presidencial publicado en el diario oficial este miércoles, lo que abre las puertas a una mayor cooperación para las atribuladas líneas aéreas.

La débil demanda local y la fuerte depreciación del real brasileño han generado fuertes pérdidas operacionales, obligando a las aerolíneas a eliminar rutas, reducir empleos y a buscar socios extranjeros.

La decisión de permitir que se fortalezcan las asociaciones en las aerolíneas refleja un importante cambio en la política de la presidenta Dilma Rousseff, abriendo una de las economías más cerradas del hemisferio occidental al capital necesario para poner fin a una severa recesión económica.

En una entrevista con Reuters el lunes, el ministro interino de Aviación, Guilherme Ramalho, dijo que el Gobierno trabajaba en la propuesta para aumentar la participación extranjera en dos etapas.

Ramalho y otros funcionarios del Gobierno están a favor de dejar que grupos extranjeros tengan el control de las aerolíneas locales.

Delta ofreció un impulso a Gol el año pasado tras un acuerdo de acciones y préstamos por US$446 millones. La aerolínea estadounidense posee el 9,5% de participación en Gol.

El congreso ha debatido la medida desde el año pasado, y la anticipación de un decreto presidencial la semana pasada aumentó el precio de las acciones de Gol Linhas Aereas SA, que ha expandido su asociación con Delta Air Lines Inc en los últimos años.

Delta ofreció un impulso a Gol el año pasado tras un acuerdo de acciones y préstamos por US$446 millones. La aerolínea estadounidense posee el 9,5% de participación en Gol, concentrada completamente en acciones preferentes.

El rival brasileño Azul SA también alcanzó un acuerdo en noviembre para recaudar US$450 millones de la china HNA Group tras postergar reiteradamente una planeada oferta pública inicial desde el 2013.