Brasilia. Brasil calcula que puede multiplicar por 30 sus exportaciones de carne bovina a China, desde US$38 millones en 2012 hasta unos US$1.200 millones en 2015, tras la decisión del gobierno de Pekín de levantar su embargo al producto brasileño, informaron fuentes oficiales.

El fin del embargo chino a la carne bovina brasileña fue anunciado en la reunión que tuvieron los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y China, Xi Jinping, en el marco de la primera visita de Estado del mandatario chino a su mayor socio latinoamericano.

La decisión fue confirmada en la declaración conjunta divulgada por ambos Gobiernos e inmediatamente festejada por el sector agropecuario de Brasil, mayor productor y exportador mundial de carne de res.

El ministro brasileño de Agricultura, Neri Geller, aseguró que, sin restricciones, las ventas de carne a China pueden alcanzar el 18% de todas las exportaciones brasileñas del producto y llegar el próximo año a un valor de entre US$800 y US$1.200 millones.

Brasil comenzó a venderle carne bovina a China en 2009, cuando el Gobierno chino autorizó las importaciones, y en 2012 llegó a colocar 38 millones de dólares del producto en el mayor mercado mundial.

En diciembre de 2012, sin embargo, China suspendió las importaciones preventivamente por un caso de la enfermedad de vacas locas registrado en Brasil en 2010, que después fue confirmado como atípico y sin peligro.

En el período sin ventas, sin embargo, China multiplicó sus importaciones de carne bovina desde US$255 millones en 2012 hasta US$1.269 millones en 2013, por lo que Brasil calcula que puede beneficiarse de esa expansión.

Según el ministro de Agricultura, el proceso para la retomada de las exportaciones puede demorar cerca de un mes e inicialmente favorecerá a ocho frigoríficos que ya cuentan con certificados sanitarios de las autoridades chinas para embarcar sus productos.

Otros nueve frigoríficos esperan la misma autorización.