Las pérdidas millonarias de las aerolíneas brasileñas en el primer semestre del año preocupan al gobierno del país sudamericano, según comunicó a los operadores de turismo la ministra de la Presidencia, Gleisi Hoffmann.

Hoffmann, citada por el diario Folha de Sao Paulo, expresó en una reunión privada con los altos representantes del sector turístico que el gobierno encendió la “luz amarilla” de alerta, después de que las principales empresas aéreas del país, TAM y Gol, registraran significativas pérdidas en el segundo trimestre.

“El asunto de la aviación comercial también es algo que nos preocupa y encendió la luz amarilla, y por eso nosotros tenemos que conversar mucho con ellos para ver qué está pasando, pues —la aviación— es una concesión”, afirmó Hoffmann.

De acuerdo con el diario, el gobierno teme por el impacto de la crisis de las aerolíneas en los precios de los pasajes y en la salud financiera de las propias empresas.

En la reunión se mencionó que Gol y TAM, juntas, perdieron unos US$788,9 millones en el segundo trimestre.