Brasilia. Las autoridades brasileñas identificaron este sábado una pequeña filtración de crudo costa afuera de Río de Janeiro, el más reciente en una serie de derrames que han aumentado las preocupaciones por la seguridad en el desarrollo de algunas de las mayores reservas petroleras del mundo.

El más reciente derrame de petróleo tiene lugar días después de que un fiscal brasileño dijo que ampliará una investigación sobre las operaciones de petróleo costa afuera tras un derrame de 3.000 barriles equivalentes de crudo en noviembre en un yacimiento costa afuera administrado por la estadounidense Chevron.

Se estima que la nueva filtración, que se extiende en una longitud de 2 kilómetros, sería de 1.600 litros de petróleo (14 barriles) y permanece alejada de la costa, dijo el Instituto Medioambiental de Río de Janeiro en un comunicado.

Funcionarios harían pruebas al petróleo para determinar su origen, aunque se cree que provendría de un barco en una ruta marítima muy utilizada por embarcaciones petroleras.

El derrame está localizado en la cuenca de Campos, que produce alrededor de 80% de la producción de más de 2,6 millones de barriles de petróleo por día.

Se cree que el área contiene algunas de las principales reservas de crudo del mundo y que ha atraído a grandes productores, como la petrolera estatal brasileña Petrobras, a la anglo holandesa Shell, a la británica BP y a la española Repsol YPF.

Un pequeño derrame en el yacimiento Frade de Chevron hace dos semanas llevó a la compañía a cerrar la producción en ese campo, que ha producido hasta 80.000 barriles por día.

Esa filtración y la de noviembre dieron pie a la presentación de cargos criminales contra la segunda mayor petrolera de Estados Unidos, contra su contratista perforador Transocean y 17 de sus empleados.

Chevron y Transocean refutan los cargos, que han ensombrecido el desarrollo de la pujante industria petrolera brasileña.