Con la implementación de portones electrónicos en sus aeropuertos para la lectura de pasaportes de turistas, Brasil aumentará su seguridad y agilizará sus procesos para el ingreso de turistas al país.

El aeropuerto internacional Juscelino Kubitschek de Brasilia será el primero en recibir a sus visitantes sin tener que detenerse en Policía Federal en el sector de inmigración.

El método electrónico, aún en fase de prueba, se estrenará con la ruta Brasilia-Lisboa (Portugal), reduciendo a sólo segundos el ingreso al país y terminando así con las largas filas.

Los portones electrónicos estarán disponibles sólo para los brasileros y portugueses con pasaportes diplomáticos y oficiales con chip. Los otros turistas disfrutarán de estas ventajas a fines de 2011.

Sistema con datos biométricos. Cada pasajero deberá presentar su pasaporte en un lector electrónico, el cual validará o rechazará -a partir de una serie de consultas- los datos almacenados en el chip.

Luego, el aparato comparará la foto del documento con el rostro de la persona por medio de un análisis de datos biométricos faciales. Una vez hecha la verificación, las puertas se abrirán automáticamente. En caso de algún error o información incorrecta, un agente de inmigración aclarará cualquier duda.

De tener éxito el sistema -utilizado actualmente en países como Portugal, Inglaterra y Australia-, formará parte de las acciones de seguridad de Brasil en sus aeropuertos de cara a sus dos grandes eventos deportivos: la Copa del Mundo FIFA 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

Para el primero, sólo durante los 30 días del Mundial se espera el ingreso de 600.000 visitantes, mientras que para las Olimpiadas se estima la llegada de otros 380.000 turistas.

La expectativa del gobierno brasileño es que la totalidad de los residentes dispongan de pasaportes con chip en 2014. El sistema estará disponible también para todos los países que firmen colaboraciones de entrada y de salida internacional con Brasil.