Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, lanzó este miércoles el Plan Nacional de Defensa Agropecuaria, con el fin de modernizar las prácticas y reglamentar normas de control sanitario, con reestructuración de los laboratorios de análisis de enfermedades y plagas.

En compañía de la ministra de Agricultura, Katia Abreu, Rousseff explicó que el plan promoverá el desarrollo sostenible del agronegocio, garantizando la preservación de la vida y la salud de las personas y los animales, la seguridad alimentaria y el acceso a los mercados.

Serán implementadas cerca de 50 acciones para el sector, divididas en seis áreas: modernización y desburocratización, marco regulatorio, soporte estratégico, sustentabilidad económica de la defensa agropecuaria, metas de calidad y evaluación periódica del plan.

"Vamos a adoptar metas para nuestro desempeño y metas de calidad para el sistema en su conjunto, incluyendo control para la erradicación de plagas y enfermedades", afirmó.

Según la mandataria, el sector agropecuario da pasos históricos en la desburocratización, que beneficiará sobre todo a los agricultores familiares.

Las nuevas estrategias para evitar y combatir plagas en los campos y enfermedades en los rebaños, subrayó, permitirán el aumento de la renta de los productores y mejoras para la economía.

Brasil es uno de los mayores productores y exportadores de productos agropecuarios en el mundo, y en los últimos años ha debido enfrentar la veda al ingreso de algunos productos en varios países por razones sanitarios.

Por su parte, la ministra Abreu afirmó que el objetivo del Plan de Defensa Agropecuaria es mostrar a los consumidores brasileños y extranjeros que el país dará prioridad a la cuestión sanitaria.

"Haremos de este país no sólo un ejemplo de innovación, tecnología en la producción y creatividad, sino que elevaremos Brasil a un nivel de referencia internacional de los patrones de calidad de defensa agropecuaria", aseguró.