Sao Paulo. Los fabricantes brasileños de equipos médicos y de fármacos podrán aplicar un recargo de hasta un 25% a las compras del gobierno, como parte de un plan estatal para reducir la dependencia de los proveedores extranjeros, reportó este lunes el diario Valor.

El gobierno quiere usar su creciente influencia sobre los productores extranjeros de equipos médicos para reducir los precios o, en el mejor de los casos, conseguir que los fabriquen en Brasil, reportó el medio local, citando a funcionarios con conocimiento de la situación.

Preocupado por un déficit comercial de US$ 11.000 millones en el sector de la salud durante el 2011, el Ministerio de dicha cartera de Brasil destinará parte de su presupuesto de 92.100 millones de reales (US$ 49.590 millones) para alentar nuevas inversiones en biotecnología e investigación y desarrollo, de acuerdo a lo citado por el ministro de Salud, Alexandre Padilha.

El gobierno espera definir el sobreprecio para algunos medicamentos a fines del mes próximo, declaró el jefe del centro industrial de innovación del Ministerio, Zich Moyses.

El presupuesto de la cartera para este año es un 16% más alto que el de 2011, según detallo el diario Valor.

El plan se presenta en el marco del interés del gobierno por reducir su dependencia de proveedores extranjeros de equipos y medicamentos.

En los últimos años, los fabricantes extranjeros han aumentado sus adquisiciones de laboratorios locales a medida que expiran las patentes de algunos de sus productos de mejor venta.