Brasil. El Congreso de Brasil comenzó a debatir la posibilidad de congelar el financiamiento para completar cuatro proyectos de infraestructura clave de la gigante estatal petrolera Petrobras, tras las denuncias de irregularidades en la obtención de contratos.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva vetó en enero los cambios a su presupuesto del 2010 que habría cortado el financiamiento para concluir los cuatro proyectos, incluidas dos refinerías.

Los legisladores cortaron los fondos porque un organismo del gobierno, TCU por su sigla en portugués, detectó irregularidades en varios contratos. La prensa local informó que el TCU investiga posibles excesos de precios en los contratos.

Si los legisladores rechazan el veto de Lula, la construcción de los cuatro proyectos será paralizada.

Según el gobierno, están en juego decenas de miles de puestos de trabajo y el costo potencial de al menos 268 millones de reales (US$145 millones) mensuales.

"Brasil requiere continuar su desarrollo", dijo el diputado Carlos Zarattini del gobernante Partido de los Trabajadores, en defensa del veto de Lula. El resultado de la votación se espera que sea anunciado el miércoles. Para rechazar el veto de Lula, los legisladores necesitan una mayoría absoluta.

El gobierno tiene una sólida mayoría en la Cámara de Diputados, pero sólo una estrecha mayoría en el Senado.